Suena la música (live8)

Este sábado se ha celebrado el ‘Live 89 macro-conciertos en 9 ciudades del globo. Bajo la batuta del rockero Bob Geldof, los principales músicos de la escena mundial exigen al G8 “duplicar la ayuda que se envía a los países más pobres del mundo, cancelar completamente sus deudas y cambiar las leyes del comercio para que puedan construir su propio futuro”. La iniciativa ha sido todo un éxito de participación y de impacto mundial en los medios de comunicación. Sin embago, existen discrepancias sobre la organización de este evento. El Comité por la Anulación de la Deuda del Tercer Mundo (CADTM) ha hecho público un comunicado que discrepa de esta iniciativa, señalando que la estrategia del Live 8 “no es un buen camino”. Sobre cuatro puntos, este Comité, dá las razones de sus discrepancia, de las que destaco que “la elección de los músicos fue subjetiva y bajo criterios mercantiles”; el coste de los eventos es de 38 millones de euros y la financiación viene de “la contribución a empresas multinacionales”, las mismas empresas que presionan e imponen sus condiciones a los países del Sur desde hace décadas; y la cultura anglosajona del entretenimiento, fabricada por EEUU y Europa, es la “valorizada por el Live 8”. Sin embargo, al mismo tiempo que se desarrollaban los conciertos, el músico Peter Gabriel preparó uno alternativo: el ‘Africa calling‘, al suroeste de Inglaterra y con un cartel integrado por artistas africanos, que ha tenido una influencia en los medios de comunicación muchísimo más discreta.

Lo que no cuestiona nadie: la música es un medio idóneo para compartir con la gente justas reivindicaciones.

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