Ramonet se defiende

«Quería comenzar preguntándole por la polémica que ha acompañado y casi precedido la salida del libro. Me gustaría que usted aclarara cómo fue la génesis del libro-entrevista y hasta qué punto puede haber, como le acusan, materiales introducidos por Castro que no son originales, sino reproducciones de textos, discursos o declaraciones anteriores.

En primer lugar, es imposible publicar un libro con o sobre Fidel Castro sin que eso genere polémica, la polémica es consustancial de este tema. Segundo: todo profesional que hace un entrevista sabe que una entrevista no va a ser publicada exactamente como se hizo. Y en este caso se trata de un libro hecho durante tres años. Por consiguiente mi preocupación era que, tratándose de un político en ejercicio, era obvio que el entrevistado tenía que leer sus propias declaraciones porque a mí me interesaba que no se pusieran en causa por parte cubana las declaraciones del libro y que el libro pudiera ser leído a los historiadores en un momento u otro como una declaración autorizada, firmada o rubricada por FC. En el marco de esta entrevista hay una serie de momentos en los que Fidel cuando cuenta su caída, por ejemplo dice en la entrevista: yo en una carta que dirigí al pueblo cubano digo esto, ponga usted la carta. Y en otro momento, sobre la corrupción, dice: en un discurso del 17 de noviembre yo lo explico, sáquelo usted de ahí. Entonces, ese material es de Fidel Castro y está integrado en el marco de la conversación. Entonces, ¿dónde está el reproche? ¿en que el libro no es la transcripción exacta de cómo se desarrolló la entrevista cronológicamente? es cierto, pero eso es un reproche aplicable a todas las entrevistas posibles. Además aquí se trata de un libro, que es una construcción, en el que no están sólo las entrevistas, sino los pies de página, que dan un contexto al libro y que eso no lo dice Fidel Castro, sino que lo digo yo. Algunos han dicho también en la polémica que esa entrevista no podía haber tenido lugar porque Fidel Castro estaba muerto y que ese libro se había hecho a base de discursos, pero que yo nunca me había encontrado con Fidel Castro. Eso se puede comprobar muy fácilmente, además hay un documental grabado y la televisión ha pasado extractos de esa grabación. Se dijo también que la fotografía que apareció en el extracto del libro que se publicó en EL PAÍS, Arcadi Espada que se veía de manera flagrante que era un montaje, pues hay un documental del que está extraído para comprobarlo. Es decir, que es polémica, no corresponde a ningún reproche que se pueda aceptar desde un punto de vista ético y profesional. No creo que esos argumentos sean suficientemente serios como para poder ser aceptados».

Entrevista completa en Rebelión.org

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