Zara condenada

Los servicios de información de esta bitácora trasladan a la redacción una noticia de alcance. El todopoderoso Amancio Ortega Gaona, cuya fortuna es desorbitada gracias al grupo Inditex (zara y compañía), tiene un importante talón de aquiles: no puede imponer las condiciones de trabajo. Esta empresa, obligaba a sus empleadas a firmar un contrato en el que se comprometían a trabajar los domingos y festivos que les diera la gana, de hecho condicionaba el otorgar el empleo a la firma de esa cláusula. Pero, va a ser que no, ya que un juez acaba de condenar a Zara por esta imposición basándose que estas condiciones “no se ajustan al derecho constitucional de negociación colectiva y libertad sindical”. O dicho de otra forma, por muy poderoso que uno pueda ser, las cosas no pueden ser impuestas. En este caso, son los trabajadores y las trabajadoras quienes mediante la negociación acuerdan con la empresa las condiciones de trabajo. Además, el magistrado “ordena el cese inmediato de tal comportamiento” y que “deje de exigir a los trabajadores que trabajen obligatoriamente los festivos y domingos”. Una gran sentencia.

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