Reforma fiscal: su lenguaje (I)

Ya sabes cual es mi opinión respecto de las bajadas de impuestos que tanto el PSOE como el PP les gusta plantear. Estarás al tanto que la última propuesta, la ha realizado el candidato a Presidente del Gobierno por el Partido Popular. La ha llegado a calificar de «la mayor reforma fiscal de la historia», y está ocupando la atención mediática desde el domingo. Seguro que, como yo, estarás a la espera de conocer cómo es esa medida para poder hablar mejor de ella. Mientras llega, que llegará, voy a ocuparme del lenguaje que están utilizando. Es muy significativo. Está estudiado y planificado. Es una política estratégica neconservadora. Y, lo peor de todo, apenas tiene oposición. Los titulares que copio y pego, son de fuentes oficiales sacados de sus respectivas web.

I. «Rajoy promete una profunda reforma fiscal con el objetivo de liberar a más de siete millones de personas de pagar IRPF». Con este titular se presenta la reforma fiscal. Se resume en una «promesa de liberación«, así como suena. Conclusión, este tipo promete liberarme, promete quitarme una carga, promete, además hacerlo a un colectivo que «lo agradecería» por sus rentas bajas. Desde ese punto de vista, ¿quién va a decir que no? o ¿quién va a pensar en las repercusiones que pueda tener esta medida?.

II. «Acebes asegura que los ciudadanos prefieren tener el dinero en sus bolsillos a que lo tenga el Gobierno para publicidad». Este titular es de hoy. Es espectacular, como diría mi amigo Pau. Se deducen varias cuestiones. La principal que entronca con los valores puros de la derecha: el mercado/consumidor que equivale a la expresión «dinero en el bolsillo» tenga mayor peso frente a la posibilidad de que el Gobierno (Estado) lo utilice en políticas hacia colectivos concretos. De paso, acusa a ZP de que ese dinero se lo gasta en publicidad. ¡Con lo bien que está en mi bolsillo!. Directo y claro. En el supuesto de que ellos gobernaran, no les importaría tener menos recursos para políticas públicas hacia esos colectivos de los que se hacen portavoces.

III. La reacción de la izquierda política ha sido esta: «Llamazares acusa al PP de que con su propuesta de reforma fiscal intenta «ocultar los nuevos privilegios para los ricos dando migajas al trabajador»» y «Blanco afirma que «cuando la derecha no tiene nada positivo que ofrecer, dice que bajará los impuestos», aunque luego «no lo cumple»».

A mi modo de ver, muchísimo más acertado Gaspar que Pepe. Soy de los convencidos que entre la izquierda y la derecha, en esta materia de política fiscal debe de notarse más la diferencia. Caldera debería de estar llamando al think tank que acaba de crear. Que lo aproveche, seguro que alguno de ellos les dan más de una idea para contrarrestar esta ofensiva neoconservadora a todas luces de ideas y lenguaje. Esperemos que no se produzca ningún órdago desde las filas del Gobierno.

Yo estaría por la labor de sumarme a iniciativas como la que apoyó Jacques Delors hace unos meses en Francia.

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