Obama: «No creo que podamos seguir por el camino que estábamos»

Bienvenido al mundo de la sensatez. Ayer Obama presentaba los presupuestos norteamericanos que contemplan algunas políticas económicas novedosas para la sociedad americana. Quizá lo más sonado sea, según el New York Times, la mayor distribución de la renta («rebalancing the tax code so that the wealthiest pay more»), incrementando los impuestos a los ricos y financiar así una parte importante de la reforma de la sanidad, competencia estrella en los planes de Obama en política nacional.

Para comprender mejor el por qué de la sensatez de estas afirmaciones del nuevo presidente norteamericano veamos algunas cifras relativas a los Estados Unidos (Kerbo,2005):

  • El 20% más pobre de los hogares posee el 3,5% de la renta y el -1,5% de la riqueza (es decir, no tienen nada y están endeudados).
  • El 20% más rico posee el 49,5% de la renta y el 85% de la riqueza. Además, sólo el 1% más rico tiene el 40% de la riqueza; de hecho, tienen el 50% de todas las acciones de las grandes empresas norteamericanas.
  • La diferencia entre lo que cobraban los altos directivos frente a los trabajadores era de 40 a 1 en 1990. En 2007 podemos situarnos en torno a una relación 450 a 1.

Imprescindible, por tanto, una política redistributiva.

Una última reflexión para estos presupuestos y no tan benevolente con la política Obama. El gasto militar estadounidense se estima en 140.000 millones de dólares para 2009. Esta cantidad, aun siendo menor que la de años precedentes, es igual al PIB de un país -medio- como Kazajistán, que se sitúa en el puesto 56 del ranking. Desearíamos que la política basada en la economía de guerra desaparezca de las intenciones de éste y otros muchos países.

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