BSO

Hay canciones que nos evocan recuerdos íntimos. No por privados, sino porque solo nuestra mente es capaz de reproducir esas sensaciones que nos dejaron huella.

Escucho los primeros acordes de Yo pisaré las calles nuevamente, cierro los ojos, y me encuentro cantando ese tema de Pablo Milanés en un viejo coche por las calles de La Habana. Apretujados, con las ventanillas bajadas, el viento golpeando la cara. Siento la felicidad experimentada en esos momentos.

Si lo piensas bien, toda nuestra vida tiene su propia banda sonora.

Las primeras canciones de la infancia.

Los temas más variopintos de la convulsa adolescencia.

La canción que nos arranca una lágrima.

La que nos levanta el ánimo.

La que cantamos a voz en grito cuando estamos a solas.

La que susurramos.

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