Queremos el pan y las rosas

¿Recuerdas?
¿Me recuerdas?
Soy la chica
de la piel oscura
y los zapatos gastados.
Soy la chica
con dientes cariados.
Soy la chica
negra de los dientes podridos
con el ojo herido
y la oreja destrozada.
Soy la chica
que sostiene a sus hijos,
cocina sus comidas,
barre sus patios,
lava sus ropas.
Oscura y pudriéndome
y herida, herida.
Yo daría
a la raza humana
tan sólo esperanza.
Soy la mujer
con la piel oscura bendecida.
Soy la mujer
con los dientes arreglados.
Soy la mujer
con el ojo sanado,
con la oreja que oye.
Soy la mujer: Oscura,
arreglada, curada,
que te escucha.
Yo daría
a la raza humana
tan sólo esperanza.
Soy la mujer
que ofrece dos flores
con raíces gemelas.
Justicia y Esperanza.

Comencemos.

Este poema de Alice Walker, en palabras de Lucía Ramón «sintentiza lo que las mujeres cristianas y feministas queremos ofrecer con nuestra acción y nuestra reflexión. Son dos rosas con raíces gemelas: justicia y esperanza. Y hacemos una invitación a todos y a todas: comencemos».

Con estos textos, os presento el último libro que me ha llegado: «Queremos el pan y las rosas. Emancipación de las mujeres y cristianismo». Ediciones HOAC, colección cristianismo y sociedad. Prólogo de José Ignacio González Faus.

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