El trabajo en el mundo #7OCT

Estudio de la OIT que analiza la situación mundial del empleo, cinco años después del comienzo de la crisis financiera mundial. Publico la parte que examina a España.

El nivel de empleo en España es aproximadamente el mismo que hace una década y el desempleo ha alcanzado un récord histórico…

El empleo en España disminuyó en 322 mil personas en el primer trimestre de 2013, lo cual supone 16,6 millones de personas, un nivel ligeramente inferior al del primer trimestre de 2003 (16,9 millones). Al mismo tiempo, la población activa creció desde 19,2 millones en 2003 a 22,8 millones en 2013 (INE).

En el cuarto trimestre de 2012, la tasa de desempleo llegó al 26%, es decir, 3,1 puntos porcentuales por encima del valor de un año antes, lo cual supone uno de los mayores incrementos registrados en Europa con la excepción de Grecia. Los últimos datos disponibles para España muestran una tasa de desempleo aún mayor para el primer trimestre de 2013, un 27,1%, con lo que el nivel de desempleo alcanza un récord histórico ligeramente por encima de los 6 millones de personas.

El desempleo afecta en especial a aquellos trabajadores más vulnerables, como los jóvenes y los inmigrantes. La tasa de desempleo juvenil (16 a 24 años) ascendió hasta situarse en el 57,2 por ciento en el primer trimestre de 2013 y la correspondiente a trabajadores extranjeros llegó al 39,1 por ciento. Asimismo, el 46,8 por ciento de los desempleados han permanecido sin empleo durante un periodo superior al año.

En términos de la calidad del empleo, España tuvo un 22,1 por ciento de trabajadores con contrato temporal en el primer trimestre de 2013, uno de los valores más elevados de Europa. Más del 90 por ciento del empleo temporal en España es de carácter involuntario.

…disminuyendo los ingresos de los hogares y aumentando la tensión social…

El impacto de la actual crisis económica sobre los ingresos de los hogares ha sido muy importante. Así, el número de personas viviendo en hogares sin ingresos laborales (salarios, prestaciones o subsidios por desempleo, o pensiones) es de 1,45 millones en el primer trimestre de 2013, 743 mil personas más que en el primer trimestre de 2007.

La desigualdad salarial decreció durante la crisis (como se muestra en el Capítulo 2 del Informe sobre el Trabajo en el Mundo 2013), pero sobre todo por las grandes pérdidas de empleo entre trabajadores con salarios más bajos. De hecho, la distribución de la renta ha pasado a ser más desigual, pues el coeficiente de Gini se he venido incrementando desde 2007.

España ha sido uno de los países de la UE que ha experimentado un mayor incremento en el índice de descontento social entre 2010 y 2012, junto con Chipre, República Checa, Grecia, Italia, Portugal y Eslovenia (de acuerdo con indicadores basados en Gallup World Poll Data).

…y en el corto plazo las políticas macroeconómicas han afectado seriamente al empleo y al crecimiento económico.

Desde que el déficit público alcanzó su máximo de 11,2 por ciento del PIB en 2009, España ha adoptado medidas de consolidación fiscal cada vez más exigentes. Sobre todo durante el último año, el intento de reducir el gasto público se centró en el empleo público. Desde el primer trimestre de 2012 al primer trimestre de 2013, el empleo público disminuyó en un 8,3 por ciento, mientras que el empleo privado lo hizo en un 4,8 por ciento.

Por otro lado, los importantes recortes en los salarios (en el sector público pero también en el privado) y en la inversión pública han continuado en 2012. Todas estas medidas contractivas, junto con la re-estructuración del sector bancario y la mala situación de la economía mundial, han tenido un impacto muy negativo sobre la economía española: la tasa de crecimiento económico en 2012 llegó al -1,4 por ciento y la formación bruta de capital decreció un -8,7 por ciento (de acuerdo con los datos del Banco de España). Además, la deuda pública se ha incrementado desde un 40,2% en 2008 a un 84,2% en 2012, debido en parte al proceso de reforma del sistemafinanciero.

El desafío consiste en reducir el déficit en el medio plazo sin poner en peligro la recuperación del mercado de trabajo.

Fomentar la estabilidad fiscal al mismo tiempo que se promueve la creación de empleo. Lograr unas cuentas públicas saneadas tiene una importancia fundamental. No obstante, la economía española necesita un diseño más amplio de su política económica, poniendo el empleo al mismo nivel de relevancia que el resto de objetivos macroeconómicos.

Apoyar la inversión productiva mediante la reanudación del crédito a la economía real, en especial a las PYME. No habrá recuperación económica a menos que se reanude el crédito a las PYME. Las mismas  recomendaciones de un año atrás siguen vigentes: incentivar la inversión y apoyar a las PYME resulta crucial para crear empleo. La experiencia internacional proporciona buenas prácticas relevantes para ese objetivo, como disponer de un sistema de garantías de crédito, aumentar el número de mediadores que consideran peticiones de crédito que no han sido atendidas por los bancos y proveer directamente a los bancos de liquidez dirigida a financiar las operaciones de las pequeñas y medianas empresas. Sobre todo, las medidas realizadas dentro de la reforma del sistema financiero deberían considerar de manera explícita una rápida restauración del crédito (tanto inversor como comercial) a las empresas, en especial las PYME.

Instituciones del mercado de trabajo para mejorar los resultados de empleo. En 2012, España ha modificado de nuevo su legislación sobre protección del empleo y negociación colectiva. Hay todavía poca información estadística para evaluar el impacto de esos cambios legales. Una parte de los cambios legales iba dirigida a incrementar la flexibilidad salarial. No obstante, en medio de la actual situación supone un riesgo añadido de deprimir aún más la demanda agregada y el empleo, dificultando en último término el ajuste fiscal e incrementando la pobreza. Un diálogo social renovado podría ayudar a prevenir este tipo de riesgo. A esto se añade que los cambios legales introducidos adolecen de medidas de apoyo adicionales para los desempleados. Para conseguirlo, los servicios públicos de empleo podrían desempeñar un papel fundamental, junto con nuevas y más eficaces políticas activas.

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