Cada día 10

En el País Valenciano hay 696.000 personas desocupadas (EPA 4º trimestre 2013), hombres y mujeres que quieren trabajar y no pueden hacerlo. No se incluyen en esta inmensa cantidad ni las personas desanimadas, que ya no buscan trabajo, ni aquellas otras que han decidido constituir una pequeña empresa. De las personas desocupadas, sólo 292.300 reciben prestación por desempleo. Esto quiere decir que, desde que Rajoy accedió a la presidencia del gobierno, en el País Valenciano hay 55.000 personas desocupadas más y 16.200 perceptores de prestaciones menos. Aunque nos repitan lo contrario, el túnel es más largo y más oscuro para más personas.

La prestación por desempleo se cobra el día 10 de cada mes. Ni las televisiones, ni las radios, ni los periódicos hablan de ello, a pesar del volumen de personas afectadas. Ninguna ofrenda de flores a la virgen, procesión o romería consigue reunir ni la mitad de gente que recoge esta marcha periódica de nuestros parados o paradas a los bancos para cobrar. Y recuérdese que el 58 % de las personas desocupadas (¡3 de cada 5!) no recibe ninguna prestación. Ningún club deportivo tiene tantos socios. Son muchos más que todas las personas que, en un domingo cualquiera, asisten a los campos de fútbol valencianos. Y, sin embargo, silencio absoluto de los medios de comunicación.

El número de personas desocupadas en Valencia es equivalente a más de la mitad de los votantes del PP en las últimas elecciones autonómicas en el País Valenciano y más que tuvo el Partido Socialista . Son más del doble que los votantes de Compromís y Esquerra Unida juntos. Imagínese que los medios de comunicación transmitieran la voz de las personas desempleadas en esa misma proporción. Pero no es así: silencio casi absoluto.

Mejor dicho, se ha instaurado un “mutismo abrumador”, concepto que Axel Honneth (El derecho de la libertad, p. 462 ) relaciona acertadamente con los procesos de “pérdida de seguridad y flexibilización” de la esfera del trabajo social. Estos procesos transmiten la falsa impresión de que “el único responsable del destino laboral propio es uno mismo”. Lo que ahora sintetizan cínicamente con la noción de “empleabilidad”. No existe la “empleabilidad” como una característica personal. La posibilidad de estar ocupado u ocupada depende del entorno laboral: lo saben bien las personas desocupadas o las migrantes. No es lo mismo el País Valenciano que Baden-Württemberg. Y por ello, 1 de cada 4 personas desocupadas desearía aprender alemán, justo el doble de proporción que la población en general, o inglés 10 puntos por encima de la media (barómetro del CIS de febrero 2014).

El día 10 acuérdese de las personas desocupadas. Y todos los demás días del mes, también.

@FrancescJHdez

Cola del Paro. Acuarela en libreta Moleskine

Cola del Paro. Acuarela en libreta Moleskine por @Joseluismasso, en Flickr

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