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«La palabra y los hechos contra el escándalo de querer enmudecer la realidad»

Es la estructura, no el mercado laboral

abraham. | 6 May 2009

| Albert Recio |

I. Seguimos en las mismas. La dramática destrucción de empleo existente en nuestro país conduce una y otra vez al mercado laboral como centro y final de las políticas económicas. Ahora es el nuevo manifiesto “Propuesta para la reactivación laboral en España al que El País ha dedicado una insistente publicidad: primero en las páginas salmón del domingo 26 de abril, al día siguiente en la columna de Joaquín Estefanía y el martes en el artículo de opinión de Ramón Marimón. La razón central de tanta noticia es que se trata de un manifiesto firmado por “los más prestigiosos economistas académicos del país”. Y por tanto hay que darles crédito pues han llegado a esta conclusión tras una profunda reflexión intelectual.

Leído el manifiesto se observa un total paralelismo con los argumentos que en su día ya lanzó el Gobernador del Banco de España. No hay casualidades, los verdaderos autores de la propuesta son los mismos que desde hace años controlan la línea de análisis del mercado laboral que se elabora en el Servicio de Estudios del Banco de España y en la Fedea (la Fundación de las Cajas de Ahorro) y que sin duda son los responsables del presente documento. Se trata de personas que hace muchos años están haciendo el mismo discurso sobre la necesidad de flexibilizar el mercado laboral español, y que suelen ser especialistas en retorcer su análisis cuando la realidad les da la espalda. En la década de los ochenta sostenían que la rigidez del mercado laboral y la excesiva protección al desempleo (en un período en el que menos del 25% de los parados recibían alguna prestación) era la causante del elevado desempleo español. En la década siguiente, cuando la tasa de temporalidad ya estaba en el 30% adujeron que la rigidez provenía de la propia temporalidad, pues este colchón de temporales permitía a los empleados fijos estar a salvo de los ajustes de plantilla. Un argumento que eludía la evidencia que en la crisis de 1991-1994 se destruyera básicamente empleo estable. Después han seguido con variaciones del tema con independencia de las numerosas reformas habidas desde 1994 y que han afectado a las normas de despido, a la negociación colectiva y con una larga experiencia de negociación colectiva dominada por la  moderación salarial. Da igual,  el problema del desempleo sigue residiendo en su opinión en la dualidad del mercado laboral (fijos hiperprotegidos, temporales precarios), el carácter inflacionista de la negociación colectiva, la falta de incentivos a la búsqueda de empleo debida a un exceso de duración de la protección y cosas por estilo.

II.  Su argumento llega en un momento aparentemente adecuado. Cuando se puede constatar que en este momento sí que la destrucción de empleo se ha cebado más en los temporales que en los fijos y cuando se acaba de anunciar que los salarios en el último trimestre subieron casi un 5%. Lo segundo es mero engaño para inexpertos. Lo primero requiere una explicación más compleja.

La encuesta trimestral de salarios recoge el salario medio que reciben los asalariados empleados en el trimestre en cuestión. Entre dos trimestres puede que hayan variado los salarios o el volumen de empleo, y ambas variaciones afectarán al dato final. En situaciones como la actual donde se reduce el empleo, el salario medio del trimestre anterior se obtenía de un número mayor de asalariados que el siguiente. Si los empleos destruidos se han producido entre los personas con salarios más bajos, la media del trimestre siguiente dará un resultado superior simplemente porque los que han mantenido el empleo cobran más. Un pequeño ejemplo numérico puede servir. Supongamos un país con asalariados de dos tipos, unos ganan 2000 euros al mes y otros 1000.  Supongamos que en este país trabajan 3 millones de personas, 1 millón del primer grupo y el resto del segundo. El salario medio será por tanto de 1333,33 euros al mes (sumamos 2000 x 1 millón y 1000 x 2 millones y lo dividimos por 3 millones). Al trimestre siguiente se han perdido medio millón de empleos, 100 mil del grupo uno y 400 mil del grupo dos. Los salarios no han cambiado. Cuando repetimos la operación anterior obtenemos un salario medio de 1360 euros mensuales, el salario medio de los ocupados ha aumentado sin que nadie haya experimentado ninguna mejora salarial, simplemente es que ahora hay una proporción menor de ocupados con bajos salarios. Esto es lo que explica el ultimo dato de salarios, nada que ver con negociación colectiva sino simplemente una muestra más de lo que llamamos “efecto composición”. De hecho, este ha sido un importante elemento de moderación salarial en años anteriores, pues sistemáticamente se han estado creando empleos en sectores u ocupaciones de salarios bajos (por ejemplo vía sustitución de trabajadores con antigüedad por jóvenes que entraban en la empresa en condiciones a menudo contractualmente distintas). Ahora que se destruye empleo, y esta destrucción se ceba más en los trabajadores con menores salarios, el efecto es el inverso. Un cálculo rápido a partir de los datos de la contabilidad nacional muestra que entre 2001 y 2007 las remuneraciones de los asalariados pasaron de representar un 49,5% de la Renta Nacional Bruta a un 41,5%, en un período donde creció el porcentaje de población asalariada. Un cambio en la distribución de la renta que difícilmente se sostendría de tener una negociación colectiva inflacionista.

Más complejo es el tema de los cambios en el empleo, pero cuando se analizan de forma detallada las cosas aparecen bastante más complejas de lo que sugieren los firmantes del manifiesto. Comparando la evolución del empleo asalariado entre el cuarto trimestre del 2007 y el primero del 2009 lo que puede resultar sorprendente es que mientras en conjunto se destruyen 1,03 millones  de empleos este valor es el resultado de una destrucción de casi 1,19 millones de empleo temporales y la creación de 0,16 empleos fijos. Una evolución tan sorprendente obliga a pensar que debajo subyacen cambios en la estructura ocupacional. La primera pista es que mientras que en el caso de los hombres se destruyen tanto empleos fijos como temporales (en la proporción aproximada de 1 a 10), en el caso de las mujeres se pierden muchos menos puestos de trabajo y se generan más de un cuarto de millón de empleos fijos. Conocida la enorme segregación ocupacional por género no hay duda que explicar lo que ocurre requiere analizar las cosas con más detalle. En primer lugar constatar que de nuevo el sector público se comporta de forma diferente que el privado y es el causante neto de 2/3 de la creación de nuevos empleos estables, el resto son básicamente empleos femeninos en el sector privado. Cuando analizamos lo que ha ocurrido por sectores volvemos a comprobar, otra vez, la importancia del efecto composición. La enorme destrucción de empleo temporal es en gran parte debido al enorme peso del empleo temporal en los sectores en los que se ha concentrado en mayor medida la crisis, especialmente en el caso de la construcción, el comercio, la hostelería. En el sector industrial, donde la destrucción de empleo ha sido intensa, efectivamente los empleados temporales están más afectados, pero en una proporción menor, por cada dos empleos temporales destruidos desaparece uno de estable (contando que muchas empresas dilatan el ajuste de plantilla mediante el recurso a expedientes temporales). En resumen los procesos de creación y destrucción de empleo  obedecen a lógicas bastante más complejas que los simples modelos duales con los que se manejan este sector de economistas. En la estructura del mercado laboral español hay enormes desigualdades pero estas no pueden limitarse al sencillo esquema fijo-temporal sino que afectan a un conjunto mucho más diverso de variables. Por ejemplo, en el seno de una investigación sobre el sector auxiliar del automóvil hemos podido detectar empresas de un mismo grupo con diferencias salariales de un 30-40% entre sí. Diferencias que el grupo empresarial consigue mediante la aplicación de convenios colectivos diferentes en cada planta. Precisamente el fraccionamiento de la negociación colectiva (lo que pide el manifiesto comentado), combinado con los complejos procesos de subcontratación, ha generado una enorme variedad de situaciones laborales y una grandísima precariedad social de los actores.

De la misma forma que un análisis de largo plazo de la evolución del desempleo permite observar que la evolución del paro de larga duración (parados que llevan más de un año sin empleo) tiene un comportamiento claramente cíclico: crece espectacularmente en los períodos de crisis aguda y se reduce también drásticamente cuando el empleo se recupera. Lo que explica esta evolución no es la existencia de un sistema excesivamente paternalista de protección al desempleo sino el proceso de creación y destrucción de empleo sobre el que las personas desempleadas tienen poca o ninguna incidencia.

Si la economía española se ha caracterizado por algo en el período neoliberal es por la exageración de los procesos del mercado laboral. Con fases de aguda destrucción de empleo (fijo o temporal) y otras de creación rápida, pero a menudo poco consolidada. Cuando se entra al detalle de estos procesos se advierte la importancia de los aspectos estructurales. Del tipo de sectores en los que se concentra la actividad productiva, del tipo de empresas, de los modelos de gestión de la fuerza de trabajo. La ausencia, por ejemplo, de una formación profesional de calidad es en gran medida producto de la reluctancia empresarial a generar procesos que no sólo “formen” sino que generen “reconocimiento profesional” que deberá traducirse en salarios y condiciones laborales. De la misma forma que el modelo migratorio de los últimos años ha sido promocionado con profusión como un medio para obtener una fuerza de trabajo dócil, barata y “flexible”. Sin cambios en la estructura productiva, en los modelos de gestión social, sin un reforzamiento del sector público va a ser difícil salir de la pesadilla social que significa una economía que oscila recurrentemente entre el paro masivo y el empleo de mala calidad.

No deja de ser una muestra de cinismo o de supina ignorancia encabezar un manifiesto (o un artículo) aduciendo que la crisis no la ha causado el mercado laboral para a continuación hacer recaer todo el cambio del modelo en reformas en este campo. Sin apuntar propuestas en otras direcciones. Uno siempre había supuesto que buscar las causas era una buena vía para encontrar soluciones. Aquí se nos propone que puesto que el suministro eléctrico ha fallado lo que tenemos que hacer es cambiar las bombillas.

III. Quienes firman el manifiesto no son además expertos en el mercado laboral. Tocan de oídas o con la confianza inveterada en la calidad analítica de un reducido grupo de  economistas del Banco de España o de Fedea (Bentolila, Dolado, Andrés…). Repasando el listado de firmantes se advierte la enorme presencia de personas adscritas a unos pocos departamentos y a una precisa corriente académica. Lo que en la profesión se conoce desde hace años como el grupo de los “minessotos”. Economistas teóricos, la mayoría especializados en teoría de juegos con poco o ningún interés por el análisis de la realidad concreta de cada país. O al menos es lo que siempre les hemos oído comentar, que la alta ciencia debe concentrarse en los modelos abstractos. Un grupo que ha alcanzado un enorme poder en la esfera académica y política. Personas que manteniendo una evidente comunidad de intereses y proyectos han conseguido colocarse en importantes puestos gubernamentales con el Partido Popular, el Partido Socialista, Convergencia y Unió. Personas por tanto influyentes a los que quizás habría que preguntar qué opiniones expresaron para evitar que acabáramos en el desastre actual. Por qué no advirtieron sobre “las causas” que han generado el problema. Y por qué siguen sin decir ni “mu” sobre qué reforma requiere el sistema financiero -un causante obvio del problema-, cómo se podría cambiar la estructura productiva del país -sin caer en la sobada generalidad del capital humano y el i+d que ya se enseña en bachillerato- y cómo se puede reconducir el cáncer inmobiliario. Hay incluso entre los firmantes quien hace años pronosticó el hundimiento inmediato de la Seguridad Social y cuando la realidad le dio un revolcón a sus previsiones, lejos de disculparse y dedicarse a otra cosa,  ha seguido dando lecciones sobre el tema.

Hay otras muchas personas en España que llevan muchos años estudiando el mercado laboral desde una óptica económica. Con mucho trabajo estadístico y analítico. Prácticamente ninguna de ellas firma el manifiesto. Si en lugar de una mera operación propagandística estuviéramos ante un verdadero debate social seguramente la opinión de estas personas sería considerada. Pero con la reforma laboral ocurre lo mismo que con el debate de la energía nuclear: los que hablan de “abrir el debate sin apriorismos” en verdad lo que proponen es que les den carta libre para propagar su unilateral punto de vista. Un punto de vista que en casi todo coincide con lo que están pidiendo los líderes empresariales. Como alguien me comentó, “menos mal que íbamos a reformar el capitalismo”

IV. Que este y otros grupos de interés conspiren no es nada nuevo. Que se intenten colar intereses como ciencia verdadera tampoco. Lo que es increíble es la nula capacidad de la izquierda política y sindical para articular una mínima respuesta social.

Y no es la primera vez que ocurre. Cuando la reforma laboral de 1994, tuve ocasión de participar en una reunión de especialistas en el mercado laboral con la cúpula sindical de CCOO y UGT. La propuesta que salió de la misma fue la de organizar una jornada de análisis del mercado laboral, con ponentes de enfoques diversos que ayudaran a contestar el discurso dominante y generar ideas en otra dirección. Era un momento propicio a una iniciativa de este tipo. En una época en la que sólo nos comunicábamos por fax, un modesto manifiesto elaborado en Barcelona consiguió reunir en pocos días más de 300 firmas de profesores (no consiguió en cambio aparecer citado en casi ningún medio de comunicación). Pero los sindicatos fueron incapaces de generar tal iniciativa y al final aparecieron como los únicos que se oponían a una reforma que contaba con la bendición de los “expertos”.

Ahora las cosas son aún más graves. Porque no estamos sólo ante una reforma laboral, sino ante una crisis general que puede dar lugar a dinámicas sociales muy peligrosas. Una crisis que exige respuesta no sólo en el campo del empleo. Donde todos nos movemos en grados de incertidumbre e indefinición que a la postre pueden acabar en una situación realmente grave. Y donde en el plano de la escena política se vislumbra una recomposición de la derecha, a la que no le temblará el pulso a la hora de aplicar nuevas políticas antisociales con la excusa de salir de la crisis. Por ello parece ya directamente suicida que los sindicatos o lo que queda de Izquierda Unida-Iniciativa sean incapaces de generar procesos en los que, como mínimo, salgan propuestas alternativas al machacón discurso que repiten como “mantras” la CEOE, el Banco de España, la OCDE y el FMI. Y al que el manifiesto comentado trata de dar patina científica. Parafraseando la conocida escena del film de Nanni Moretti, “Por favor, hagan algo, promuevan la participación, promuevan un debate de verdad, ayuden a organizar una respuesta social, organicen”. Aunque sea sólo por mero instinto de supervivencia. ¿O es que aún no han entendido que lo que propone en la práctica  esta reforma es la desaparición efectiva de los sindicatos y  el reforzamiento de los derechos del capital?

La peste porcina o de qué va la flexibilidad
Pensaba escribir sobre la cumbre del G20. Pero han pasado tantos días y tiene tan poca “chicha” que al final me gana la inmediatez. Escribir de nuevo sobre el teatro política, la incapacidad real de poner en vereda al sistema financiero, la incapacidad de romper con el modelo de capitalismo neoliberal, resulta a la postre aburrido. Los lectores de este cuaderno verían que me repito. Aunque no puedo pasar por alto subrayar que al final la única medida efectiva a corto plazo es la de dotar de fondos al caduco Fondo Monetario Internacional, que ya ha empezado a hacer de las suyas con los planes de ajuste impuestos a los países del Este de Europa.

La peste porcina en cambio es un tema más nuevo y que da para alguna consideración. No voy a entrar en el análisis de las causas. De ello se encarga, creo que con bastante acierto, el artículo de Mike Davis reproducido por los amigos de Sin Permiso. Creo que lo más sensato es pensar que el problema ha surgido de forma relativamente simple, como un subproducto de las muchas “guarrerías” endémicas del sector cárnico. Un sector que en el pasado ya ha dado historias tan escalofriantes como la de las vacas locas, la peste aviar o el mismo tráfico de cerdos que se produjo en Catalunya y que amplificó la magnitud de la peste porcina. Una industria que también en el plano laboral se encuentra entre las que ofrece peores salarios y condiciones de trabajo. No por casualidad suele ser un “nicho” de mercado para los inmigrantes más desfavorecidos, un modelo que se repite por igual en Omaha o en Vic. Parecen en cambio rocambolescas y poco relevantes algunas de las historias conspirativas que han comenzado a circular, como la de la contaminación de los narcos o la de un experimento genético fallido. A menudo lo más simple es lo más verdadero. La misma generalización mediática del nombre “gripe nueva” parece diseñada para tapar la responsabilidad del sector cárnico . La historia en general, y la historia del capitalismo en particular, está llena de catástrofes no intencionadas, subproductos involuntarios (pero inevitables) de las ansias de acumulación privada. Eso que los economistas convencionales serios llaman “externalidades negativas” o que con mayor generalidad podemos llamar “costes sociales de la acumulación de capital”.

Sobre lo que quería llamar la atención es sobre un aspecto particular de la cuestión, también subrayada por Davis -hoy no soy ni gota de original- y que constituye uno de los núcleos sobre los que gira el debate económico de los últimos años. La cuestión de la flexibilidad. Flexibilidad entendida como capacidad de respuesta inmediata a una situación inesperada, de adaptación continua al cambio. Ese es el paradigma que se propugna para la organización de la vida laboral (flexibilidad de contratación, de cambio profesional continuado. etc.). Pero que también se plantea en otros muchos cambios de la vida social, especialmente en el diseño de servicios públicos de respuesta inmediata a catástrofes e imprevistos. De hecho, todo el discurso al que estamos asistiendo estos días es de ese tipo: buscar respuestas inmediatas a la expansión de la enfermedad, contar con los medios farmacéuticos para hacerle frente. Las autoridades de la mayoría de países están basando todo su discurso tranquilizador en el hecho de que cuentan con una respuesta flexible adecuada (aunque uno piensa que, de serlo, es más por casualidad que por previsión, que cuentan con grandes dosis de Tamiflu porque fallaron las previsiones de propagación de la peste aviar) y que saben cómo responder a la amenaza (aunque escuchando al presidente mexicano decir que no hay sitio tan seguro como la propia casa, en un país con elevados niveles de violencia doméstica, uno se atrevía a pensar que el nivel de seguridad quizás no fuera realmente muy alto, especialmente para las mujeres). Lo importante es la respuesta, no la causa ni el proceso.

Esta forma de pensar cierra el espacio a otro planteamiento. No sólo el preguntarse por las causas y sus responsables. La amenaza es tan grande que lo prioritario es conjurarla. También el impedir pensar en otro tipo de políticas. Las de priorizar la reducción de catástrofes mediante la organización adecuada de los procesos productivos, la organización preventiva, la anticipación. Lo que supone además realizar una adecuada evaluación social tanto de los riesgos que significan el fracaso de las respuestas inmediatas a catástrofes imprevistas, como la comparación de los costes relativos de las políticas preventivas (de organización previa) o de respuesta. Esto que es evidente en todos los ámbitos de salud - evitar la enfermedad o curarla una vez aparece- vale para muchos otros campos de la vida social. Como el de la economía, donde el debate se plantea entre promocionar modelos económicos que generan una enorme inestabilidad (como el actual sistema financiero, o el modelo de exacerbada especialización territorial) y exigen respuestas laborales y económicas  flexibles, con elevados costes sociales, o por el contrario desarrollar sistemas productivos más regulados donde la respuesta rápida se requiere sólo para situaciones realmente impredecibles. Lo que también es evidente en campos como la planificación territorial (el uso masivo del automóvil es en parte una solución flexible a un modelo espacial totalmente desajustado) o las políticas de seguridad (sociedades más tolerantes e integradoras, frente a modelos donde prima el garrote contra el delito inevitable). La política de la respuesta flexible es la del predominio de la solución de fin de conducto, tan bien conocida en el ámbito del análisis de los problemas ambientales.

Por ello la actual peste es una nueva muestra de promoción de una flexibilidad irreflexiva que demasiadas veces se muestra ineficaz. Planteando abiertamente el dilema prevención-respuesta, en este caso obligando al debate sobre la ordenación del sistema alimenticio, quizás podamos también abrir brecha en el debate más general sobre el tipo de organización social que mejor garantiza el bienestar de las personas. Incluyendo en ello la minimización de los episodios terroríficos.


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33 opinan

  1. [...] Hace unos días hablé en este blog de un manifiesto firmado por casi un centenar de economistas que proponía una serie de reformas del mercado laboral para afrontar la crisis. Leo ahora una interesante respuesta crítica a esas propuestas que os recomiendo. Lo firma el profesor de economía aplicada de la UAB Albert Recio: Es la estructura, no el mercado laboral. [...]

  2. Mike-A dice:

    Lo más gracioso de todo es que con las famosas sumas cero de la Teoría de Juegos la predicción era que los líos de Lehman sólo perjudicarían a Lehman y otros, pero beneficiarían a unos desconocidos sin menguar la riqueza. En Física sabemos muy bien que nuestros hamiltonianos teóricos no contienen siempre todos los términos que hay en el experimento (la realidad) a cualquier escala. Las fórmulas de suma cero a las que les faltan términos son tan inútiles como la ignorancia más absoluta. Al final la energía se conserva porque hay un invitado inesperado, por ejemplo, un neutrino; pero el dinero no funciona así. El de verdad se fabrica en lugares concretos y no está hay como entidad preexistente e independiente de los sujetos de las economía. Es por eso que no está de más saber a ciencia cierta (contáblemente) cuánto hay, al menos, su cota superior en un momento determinado.

  3. Agustin dice:

    Interesantísimo artículo. A mi que soy un ignorante total de la materia económica me ha parecido de lo más esclarecedor.
    Siempre he pensado que las recetas de ciertos gurús de la economía liberal eran siempre las mismas, sin una sola gota de imaginación y achacando todos los males de la economía a lo caro que es despedir a un trabajador.
    No se han mirado ni una sola vez a sí mismos y al follón que han montado en el sector financiero mundial.
    Y que encima sus desmanes los tengamos que pagar todos a base de inyecciones de capital para que los mismos que nos han llevado a esta situación sigan manejando el dinero de todos me parece patético.
    Parte de la Banca se ha dedicado a lo que no es su negocio, a especular. El negocio de la Banca son los ahorradores, los depósitos de los trabajadores que se dejan la piel para tener unos ahorros, para pagar sus recibos mensuales, para sus hipotecas.
    Cuando la Banca se convirtió en especuladora inmovilaria y bursátil, se le olvidaron sus principios de negocio.

    Nos falta imaginación para encontrar nuevas formas de hacer economía. Y no hablo de grandes cifras, me refiero a la economía del día a día, la del pequeño o mediano empresario, la del emprendedor que se deja la salud cada día buscando nuevas actividades, nuevas alternativas a su negocio.
    También me sorprende a mí la falta de respuesta de la izquierda, a la que se supone una mayor sensibilidad para con los que más sufren estos momentos malos.
    Los sindicatos de clase,( y ese es quizás uno de los grandes errores de estos tiempos, que el trabajador haya perdido su conciencia de clase, se haya dejado embaucar por la publicidad que le rodea y se haya creído que ya no es obrero sino burgués porque tiene un determinado coche o posee ciertos bines materiales ) tienen la obligación moral de ponerse los primeros a lanzar nuevas iniciativas de empleo, apoyar a la sociedad en los momentos difíciles que vivimos y a volver a inculcar a la clase trabajadora que los logros se consiguen con unidad y con esfuerzo, con imaginación y a veces con sufrimiento.
    No soy un teórico, ni mucho menos. No tengo estudios universitarios ni sé un ápice de economía. Pero mantengo una familia y tengo que hacer muchos números para lograrlo mes a mes.
    Y tengo ideas que no sé si servirán para algo, pero al menos me esfuerzo en poder llevarlas a cabo.

    Gracias de nuevo por tan esclarecedor artículo.
    Un saludo

  4. Agustin dice:

    Por cierto, no estaría mal que alguien revisara una propuesta que hace poco hizo el señor Cayo Lara para hacer aflorar el dinero negro : reimprimir de nuevo todos los billetes de 500 euros de un color distinto y dar un plazo corto para el cambio a los nuevos billetes.
    Nos íbamos a asustar de las consecuencias, seguro.

  5. Luis dice:

    Me ha parecido muy sensato el artículo sobre la propuesta de reforma laboral lanzada para “liberalizar” el mercado laboral.

    Al margen de los datos científicos que ponen en solfa todo el documento, se obvia algo fundamental: la exclusión del control jurisdiccional los eventuales conflictos, eventuales o colectivos, que puedan producirse en la vida de la relación contractual laboral.
    La Constitución se la saltan los tíos por la cara….. pensarán que “para qué enredarse en papeleos en los Juzgados…..” y que “….así descargamos los Juzgados de carga de trabajo….que ya los despediremos también….”

  6. [...] Es la estructura, no el mercado laboralwww.otromundoesposible.com/?p=3138 por Noboy hace pocos segundos [...]

  7. Mafalda dice:

    En mi opinión hay demasiadas afirmaciones incorrectas en el texto contra el manifiesto de los economistas que lo desautorizan. Solo hay que buscar un poco con google para ver que Fedea no son las cajas de ahorro (sino una fundación de estudios de economía aplicada). Si se buscan los economistas citados se verá que ni uno solo de ellos estudió en la Universidad de Minessota (aunque creo que sí lo hicieron alguno de los firmantes, pero es normal porque son 100!) Si se habla de los “más prestigiosos economistas del país” es porque el prestigio se gana mediante publicaciones en revistas internacionales especializadas (se puede comprobar viendo sus currículums en google). Puede que a la ciencia económica le falte mucho por aprender, pero lo que se dice en el manifiesto es bastante estándar en economía. (Y tengo que decir que yo me considero de izquierdas, pero soy economista y esto es lo que hay).

  8. abraham dice:

    Efectivamente Mafalda, FEDEA no son las cajas de ahorro, es todavía peor. El patronato de esa fundación lo componen: el Banco Sabadell, Abertis Infraestructuras, BP Oil España, Unión Eléctrica-Fenosa, Iberdrola, Abengoa S.A. Inversión Corporativa, S.A., Caja Madrid, Banco Español de Crédito, Banco Santander, Repsol - Ypf Acciona, S.A Corporación Financiera Alba, S.A., Ibercaja Banco Bilbao Vizcaya Argentaria, Banco de España, Ferrovial, Bolsa de Madrid, Fundación Ramón Areces, Banco de Andalucía, La Caixa, Banco Popular Español.

    Que son, a su vez, quienes financian el informe de los 100 economistas que prestan su ideas para influir en el pensamiento político.

  9. Almond dice:

    Mafalda, ¿te ha quedado clara la respuesta de Abraham?

    Si es que hay que empezar por ahí siempre…

    Y es cuestión de cambio de estructuras…pero mentales.

  10. lola dice:

    A mí la propuesta firmada por los 100 me parecio “un canto al sol”, politicamente muy correcta para no enfadar a nadíe. Cuando se hablan de estas cosas es mejor ir con datos, estadísticas, etc, y dejar las teorias a 1 lado. Por cierto, yo tambien estudie económicas y siempre me chirria lo de poner “ciencias”, no se podría poner estudios o quitar la palabra, nunca he entendido que se considere “ciencia” a la economía, aunque queda muy bien en el CV licenciada en cc ee.

  11. [...] la estructura, no el mercado laboral" otromundoesposible – Es la estructura, no el mercado laboral a partir de Escolar.net Una respuesta a la propuesta de los 100 [...]

  12. paseante dice:

    Me llama mucho la atención que las propuestas para resolver el paro, así como las propuestas para resolver la ineficacia del sistema financiero mundial, vengan precisamente de quienes lo están causando y no de quienes lo están padeciendo.

    El sector financiero realiza propuestas para resolver el paro. Muy bien, es como si un ateo realiza propuestas de como debe realizarse la homilía de Viernes Santo. A esta gente el desempleo no les preocupa en absoluto, salvo el interés real de medrar en sus opciones de poder.

    Y entonces los medios de comunicación dan pábulo a estos orates de la misma manera que exponen sin pudor la opinión de Aznar expresando su capacidad para esclavizar a la sociedad.

    “Estamos rodeados” como recién recordaba Enric González a Manuel Vázquez Montalbán.

    Saludos y ánimo a todos aquellos que aportan datos para evitar que se imponga la barbarie.

  13. saúl dice:

    Mafalda, cuando se utiliza el adjetivo “minessoto” no quiere decirse de alguien que ha estudiado en la Universidad de Minesota. Es un término que se viene utilizando en círculos económicos para referirse a aquellos economistas teóricos, muy preocupados en modelos abstractos basados en supuestos muy cuestionados y, en cambio, criticados por estar muy alejados y despreocupados por la realidad. En definitiva, un grupo que ha alcanzado un enorme poder en la esfera académica y política en base a estas premisas.

  14. abraham dice:

    Gracias saúl por la aclaración. De lo que se entera uno sin preguntar ;) un abrazo.

  15. Mafalda dice:

    Paseante, estás diciendo que los profesores de universidad firmantes del manifiesto son causantes de la crisis? O que las propuestas para salir de ella deban venir de los albañiles en paro? Me gustaría saber si alguno de vosotros ha leído el dichoso manifiesto, porque me parece que algunos estáis flipando. Los economistas sabemos desde hace tiempo muchas cosas que se pueden hacer para fortalecer el crecimiento e incluso la equidad, y si no se llevan a cabo es por culpa de los políticos y sobre todo del poder económico establecido, no porque no se sepa cuáles son.

  16. abraham dice:

    Querida Mafalda, yo si lo he leído. Es más, lo he “reposado”. He leido de donde viene la propuesta y sus coincidencias con otras relacionadas con CEOE / Banco de España. He visto cómo se hacen referencia a la propuesta en diversos medios de comunicación y cómo se alienta la propuesta desde diversas tribuna de opinión. Conozco que, entre los firmantes, hay gente de “izquierdas” (que conste)y además, creo que se puede discrepar de ella. El profesor Recio lo hace, y se podrá estar o no de acuerdo con el, pero el fondo del asunto es esencial: ¿una reforma laboral cuando los problemas son otros? ¿hacia donde se dirige el debate? Quizás la respuestas son que el ajuste se tenga lo tengan que realizar la clase trabajadora, a costa incluso de valores tan básicos como el principio de solidaridad.

  17. Francisco Javier Braña dice:

    Gracias, muchas gracias por tu análisis empírico riguroso, que no se hace en el manifiesto, aunque hayas cometido un desliz (irrelevante para la argumentación) al hablar de FEDEA. Yo también soy economista (que por cierto ha trabajado más de quince años en la empresa privada y pública y sé de qué va la cosa en el llamado mundo real) y profesor de Universidad, es más, de acuerdo con los estándares de la academia y de los firmantes del manifiesto, creo que me debo considerar “de prestigio”. Pero como ha señalado muy bien Juan Torres en su “blog” Ganas de Escribir y creo que en la edición digital de la revista Sistema (por cierto, también catedrático de Economía) cuando uno hace una propuesta no es normal que para presentarla se tenga que decir que los firmantes son de mucho prestigio (de alguno desde luego se podría decir justo lo contrario). También me llama mucho la atención por dónde ha circulado, que casualidad, muchos economistas y académicos nos hemos enterado por la prensa. Recomiendo la lectura del artículo del miércoles 6 de mayo de Luis Martínez Noval (que fue Ministro de Trabajo) sobre la “quiebra” del sistema de pensiones que vaticinaron algunos de los firmantes, como Luis nos recuerda.

  18. Francisco Javier Braña dice:

    Por cierto, en el comentario que acabo de mandar se me ha olvidado escribir que uno de los firmantes, hasta hace poco trabajando para el actual Gobierno (creo recordar que en Presidencia del Gobierno) y que se ha pasado al servicio de estudios de uno de los grandes bancos, ha dejado como herencia un modelo macroeconómico, que supongo es el que utiliza el Gobierno, basado en la teoría de las “expectativas racionales”, teoría que sino estoy mal informado esta desacreditada empíricamente entre otros por los propios economistas neoclásicos y por los que trabajan en economía del comportamiento (entre ellos el memorial Nobel de economía Khaneman). Así les va y nos va a todos.

  19. [...] Escolar, que a veces parece ser el inmovilista en jefe de la izquierda, señalaba una crítica de Alberto Recio a esta propuesta de reforma. La crítica es larga, y va un poco de un lado a otro, pero tiene [...]

  20. [...] Escolar, que a veces parece ser el inmovilista en jefe de la izquierda, señalaba una crítica de Alberto Recio a esta propuesta de reforma. La crítica es larga, y va un poco de un lado a otro, pero tiene [...]

  21. [...] Internacional, que ya ha empezado a hacer de las suyas con los planes de ajuste impuestos a …Leer la noticia completaotromundoesposible Es la estructura, no el mercado [...]

  22. [...] El Blog Salmón | Reactivación laboral Vía | otromundoesposible Foto | Daquella [...]

  23. diegofemoto dice:

    Por fin veo que existe otro pensamiento que el dominante y exclusivo de toda la clase politica.
    Espero que poco a poco estas voces se vayan abriendo un hueco necesario en la sociedad.

  24. [...] El Blog Salmón | Reactivación laboral Vía | otromundoesposible Foto | Daquella manera ShareThis var addthis_pub = [...]

  25. abraham dice:

    En el artículo “Paro y Reforma Laboral” de la economísta Carmen Alcaide que publica hoy El País, se pueden apreciar una serie de argumentos de peso y de calado sobre el porqué hay que “flexibilizar” la contratación indefinida. No es que esté exento de rigurosidad, lo que se muestra es un claro ejemplo de orientación ideológica. De lo más sensanto que leí en el es su final: “Hay muchas posibles fórmulas para corregir los defectos actuales del mercado laboral, pero para ello lo primero es sentarse a negociar.”

  26. Joaquín dice:

    Estoy de acuerdo.
    ¿Cómo es posible que después de una crisis provocada por una subida arbitraria de tipos interés; por unos activos derivados con riesgos manipulados y por la especulación úrbanistica desmesurada…,tenga que solucionarse exprimiendo a gente que no ha tenido nada que ver?
    La oligarquía económico-política y de los medios de comunicación está haciendo una fuerte campaña para crear un pensamiento convencional a favor de la flexibilidad del despido, con ello se conseguirá que la gente normal tenga miedo a que le despidan y aceptarán desde jornadas abusivas, hasta jubilaciones casi inexistentes.
    El peligro se ciñe si en Europa hay consenso para aprobar tales medidas.
    Enhorabuena Alberto.

  27. Fran Ruiz dice:

    Soy un economista novel y en mi humilde y nada prestigiosa opinión se puede estar de acuerdo en parte con el manifiesto. También estoy de acuerdo con el autor de la crítica en que la reforma planteada no solucionará la crisis ni evitará otras futuras, incluso dudo de que pueda servir para suavizar la tasa de destrucción de empleo en futuras recesiones. De todas formas, independientemente de esto, creo que es necesaria una reforma laboral en España que permita (no por orden de importancia):
    1. Reducir trabas adm. y complejidad del sistema en los procesos de contratación (punto que recoge el manifiesto).
    2. Fomentar la movilidad geográfica para lo que sería necesaria en mi opinión una reforma del sistema educativo y la RSC en las empresas que acabe de una vez por todas con la política general de salarios bajos y tasas de temporalidad alarmantes. De esto no dice nada creo.
    3. Reducir la tasa de temporalidad. Probablemente sirva para suavizarla un poco corto plazo la medida propuesta de acabar con la dualidad en la protección a los trabajadores fijos y temporales aunque creo que sería más efectiva la medida con efectos a largo que propongo en el punto 2.
    4. Mejorar el sistema de negociación colectiva. El manifiesto propone que los acuerdos empresa-trabajadores puedan prevalecer a los acuerdos sectoriales / territoriales. Mejor un sistema totalmente centralizado o descentralizado como el que se propone. Creo que la afirmación de “que lo que quieren es acabar con los sindicatos”(seguramente es así en el caso de las patronales) pero no creo que sea para tanto.
    5. Introducir los incentivos correctos en relación a la prestación por desempleo (aquí también estoy de acuerdo con la propuesta y mejorar la eficacia del Servicio Público de Empleo como agencia de colocación.

  28. [...] temporales han encontrado la mejor solución para evitar el agravio comparativo que estos sufren: convertir a todos los trabajadores en precarios. Para ello proponen establecer un contrato de trabaj…. Esta idea ya fue planteada hace cinco años por economistas franceses en sendos informes [...]

  29. Aitor Mena dice:

    Debo decir que estoy completamente de acuerdo con el artículo de Albert Recio. Soy economista y quisiera comentar algunas de las opiniones aqui vertidas.

    @mafalda: me he leído el manifiesto y es la misma basura neoliberal y capitalista que enseñan en las facultades. Basura por dos motivos: 1) porqué no sirve para nada a la hora de analizar la realidad y 2) porqué además pretende ser la justificación ideológica para que los trabajadores carguemos con el ajuste de la crisis. Hasta ahora la patronal y los sindicatos vendeobreros se han bastado y sobrado para joder la clase trabajadora con los pactos y reformas laborales. Ahora necesitan de la justificación ideológica de está gentuza que encima está encaramada a la universidad publica que los sustenta economicamente (los impuestos de todos).

    Tomando el manifiesto, voy a comentar un par de puntos:
    - Para acabar con la dualidad laboral:
    Les preocupa la dualidad laboral pues para igualarla a peor. Dejan entrever que es necesario rebajar la indemnización por despido mientras todos seamos fijos. Cuando se consiga esto se buscará otra formula para rebajar las condiciones… ¿no nos conocemos ya las cantinelas?
    - Para modernizar la negociación colectiva
    Acaso estos tios/as pisan la calle? Precisamente en muchas empresas existen convenios colectivos que mejoran los lamentables convenios firmados en el sector. Lo que quieren es que las condiciones laborales se ajusten a la producción, es decir que cuando las cosas vayan bien haya contención salarial y cuando vayan mal nos vayamos a la calle. En ultima instancia quieren que se negocie trabajador-empresario (donde el trabajador está en una clara posición de debilidad) y no sindicato-empresario ó federación de rama-empresarios.

    Aqui os dejo tres trabajos sobre la crisis que són de lo más interesante que se ha publicado hasta hoy, con medidas concretas en sentido contrario a lo que plantean estos portavoces de la patronal:

    “Cuadernos del ICEA nº1. Crisis económica y resistencia obrera: la crisis mundial y sus efectos en España”
    http://iceautogestion.org/images/Cuadernos/cuadernoicea1.pdf

    “La crisis económica mundial. Neoliberalismo, finanzas y ataques contra el trabajo”
    http://www.anticapitalistas.org/images/09/crisis/TC_Crisis.pdf

    “La crisis financiera. Guía para entenderla y explicarla”
    http://hl33.dinaserver.com/hosting/juantorreslopez.com/jtl/images/stories/libro_attac.pdf

  30. [...] se destruyen tanto empleos fijos como temporales (en la proporción … fique por dentro clique aqui. Fonte: [...]

  31. Silicon dice:

    Estamos suponiendo que nuestro problema actual viene del mercado laboral, o que cambiandolo podemos solucionarlo.

    Pero nuestro problema reside en unos sectores muy sobredimensionados (ruedas y ladrillos) que producian mas bienes de los necesarios. Para que funcionasen estaban fuertemente suvencionados (incluso en momentos de altas ventas) y tenian acceso privilegiado a la financiacion.

    Estos sectores han vuelto a su cauce y se ha destruido el empleo que generaban. Señores, no se puede basar la economia de un pais en que un particular compre una vivienda en la costa (que no necesita), a un precio exgerado (que no lo vale) con un dinero prestado (que no tiene).

    Para que nuestro pais genere empleo hay que atacar nuestros principales problemas: Productividad y competitividad.

    Para ello:
    - Liberalizar sistemas decimononicos: Farmacias, estancos, etc…
    - Eliminar el sistema de colegiacion obligatoria, la fijacion y recomendacion de tarifas (que en la practica siguen existiendo)
    - Eliminar, en su mayoria, el sistema de competencias profesionales.
    - Eliminar las trabas administrativas para abrir una empresa. Agilizar los tramites y reducir el coste. Una empresa se deberia abrir en un par de dias con un solo tramite y a coste cero.
    - Eliminar la suvenciones a sectores que no son productivos o competitivos.
    - Un sistema impositivo claro, simple y unico. Fuerte progresividad sobre los ingresos.
    - Que los ingresos tributen siempre igual independientemente de su procedencia: Trabajo, capital, especulacion, beneficios empresariales, loterias, herencias, etc…
    - Todos los ingresos extras de los puntos anteriores dedicados a suvencionar lo que nos hará competitivos. Eficiencia energetica, inversiones en procesos, investigacion, mejoras de productividad, formacion, etc…

    Con estas medidas y otras parecidas es posible que consigamos producir algo que deseen en los demas paises y a un precio competitivo. Mientran no congamos esto, dificilmente vamos a crear empleo.

  32. [...] en el marco del diálogo social- rechaza de plano la filosofía de las propuestas de la CEOE y del grupo de ‘los 100 economistas‘. Vayan ocupando su localidad, veremos la correlacción de [...]

  33. [...] tema ha sido contestado entre otros por Albert Recio para quien el problema no esta en el mercado laboral, sino en la [...]

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palabras comentadas

  • abraham: Empieza por G-
  • abraham: Chimo, me alegro profundamente. El abrazo es salud que se contagia.
  • marcela lilian faccio: JUANCLI!!! YO LO TENGO BAJADO EN MI PC! MI DIRECCIÓN DE MAIL ES TIAMATSU9@YAHOO.COM.AR SI...
  • chimo: ¡que bueno! Tu hermano y yo… cada vez que nos vemos, abrazo y beso. es mi primo del alma Josué, es el...
  • chimo: Si la vida, como maximo nos diese siete… Hace tiempo, que sabría donde están.