Lo que está pasando
abraham. | 9 Jul 2009
Cuál es el escenario en el que nos estamos viendo inmersos, cada día con más certidumbre, cada vez con mayor dramatismo? Los datos son inequívocos. Estancamiento, en el mejor de los casos, o decrecimiento del producto interior bruto (PIB); aumento del desempleo, galopante en varias economías, por ejemplo en la española; caída generalizada de la inversión; hundimiento del consumo; oferta de crédito muy inferior a las necesidades que de crédito existen. ¿Qué está sucediendo? ¿Por qué está sucediendo?
En la evolución temporal de los sistemas económicos se dan dos tipos de tensiones. Algunas se pueden solucionar con relativa facilidad, pues para hacerles frente es suficiente con variar uno, o a lo sumo dos, parámetros económicos; otras tensiones del sistema económico, en cambio, suelen tener una evolución demoledora.
Las primeras, las recesiones coyunturales, pueden ser puntualmente intensas, pero, cuando menos, tienen la virtud de ser relativamente breves; las segundas, por el contrario, son intensas, prolongadas, dramáticas. A lo largo de la historia, el número de esta segunda clase de tensiones es escaso, pero su duración puede dilatarse largamente en el tiempo. Son las crisis sistémicas.


El problema, que lamentable Ud. pierde de vista, es que existen, por su extensión, dos tipos de crisis: UNIVERSALES Y PARCIALES. Las primera actúan colapsando al sistema capitalista en general: (o “sistémicas”, que son propias e inherentes a éste tanto una como la otra), mientras las otras son focalizadas en regiones o países (efectos) o “coyunturales” como Ud. las designa. Asimismo, estas pueden ser de dos tipos que mientras actúan “sobre las condiciones previas a la producción”: “sobreproducción” (sobreacumulación) y “monetarias, crediticias y bancarias”.
Por ejemplo, la Gran Depresión es del tipo de la primera (como además universal), en cambio la actual es del tipo de las segundas: crisis subprime (también universal y a diferencia de sus parciales, hoy denominadas “efectos”). Pero aquí el problema no es lo que Ud. pierde de vista, sino la forma en que tergiversa tan delicado asunto, sin siquiera atribuirlo a la condición misma de reproducción del sistema capitalista. Le conmino a que lea a Marx en “Crítica al proceso de la acumulación de capital de Ricardo”, Teorías de la Plusvalía, T II.