Acerca de Francesc J. Hernández

Francesc J. Hernández | @FrancescJhdez Dpto. Sociología y Antropología Social UV.

Cada día 10

En el País Valenciano hay 696.000 personas desocupadas (EPA 4º trimestre 2013), hombres y mujeres que quieren trabajar y no pueden hacerlo. No se incluyen en esta inmensa cantidad ni las personas desanimadas, que ya no buscan trabajo, ni aquellas otras que han decidido constituir una pequeña empresa. De las personas desocupadas, sólo 292.300 reciben prestación por desempleo. Esto quiere decir que, desde que Rajoy accedió a la presidencia del gobierno, en el País Valenciano hay 55.000 personas desocupadas más y 16.200 perceptores de prestaciones menos. Aunque nos repitan lo contrario, el túnel es más largo y más oscuro para más personas.

La prestación por desempleo se cobra el día 10 de cada mes. Ni las televisiones, ni las radios, ni los periódicos hablan de ello, a pesar del volumen de personas afectadas. Ninguna ofrenda de flores a la virgen, procesión o romería consigue reunir ni la mitad de gente que recoge esta marcha periódica de nuestros parados o paradas a los bancos para cobrar. Y recuérdese que el 58 % de las personas desocupadas (¡3 de cada 5!) no recibe ninguna prestación. Ningún club deportivo tiene tantos socios. Son muchos más que todas las personas que, en un domingo cualquiera, asisten a los campos de fútbol valencianos. Y, sin embargo, silencio absoluto de los medios de comunicación.

El número de personas desocupadas en Valencia es equivalente a más de la mitad de los votantes del PP en las últimas elecciones autonómicas en el País Valenciano y más que tuvo el Partido Socialista . Son más del doble que los votantes de Compromís y Esquerra Unida juntos. Imagínese que los medios de comunicación transmitieran la voz de las personas desempleadas en esa misma proporción. Pero no es así: silencio casi absoluto.

Mejor dicho, se ha instaurado un “mutismo abrumador”, concepto que Axel Honneth (El derecho de la libertad, p. 462 ) relaciona acertadamente con los procesos de “pérdida de seguridad y flexibilización” de la esfera del trabajo social. Estos procesos transmiten la falsa impresión de que “el único responsable del destino laboral propio es uno mismo”. Lo que ahora sintetizan cínicamente con la noción de “empleabilidad”. No existe la “empleabilidad” como una característica personal. La posibilidad de estar ocupado u ocupada depende del entorno laboral: lo saben bien las personas desocupadas o las migrantes. No es lo mismo el País Valenciano que Baden-Württemberg. Y por ello, 1 de cada 4 personas desocupadas desearía aprender alemán, justo el doble de proporción que la población en general, o inglés 10 puntos por encima de la media (barómetro del CIS de febrero 2014).

El día 10 acuérdese de las personas desocupadas. Y todos los demás días del mes, también.

@FrancescJHdez

Cola del Paro. Acuarela en libreta Moleskine

Cola del Paro. Acuarela en libreta Moleskine por @Joseluismasso, en Flickr

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En democracia…

El electorado popular está requemado. Si hacemos caso del último barómetro del CIS, el gobierno ha quemado en el último año la mitad de la intención de voto del PP. Si contamos desde las últimas elecciones, la cifra sube al 60%. Es decir, de cada 10 personas que tenían decidido votar PP antes de las pasadas elecciones generales, ahora solo quedan 4. Tanto en intención de voto directa, como en simpatía de voto, el PP ya no es actualmente el partido mayoritario. El descenso en la intención de voto del PP es de una dimensión desconocida hasta ahora en los registros de los barómetros del CIS. Ningún gobierno, ni del PSOE ni del PP, ni en tiempos de bonanza, ni en épocas de crisis, había sufrido un descenso tan grande en la intención de voto como la que evidencia el último barómetro.

Según el CIS, aquellas personas que votaron PP se encuentran ahora profundamente decepcionadas. Si mañana hubieran elecciones generales, uno de cada tres votantes anteriores del PP iría a la abstención o al voto en blanco y uno de cada cinco prefiere no contestar a la cuestión. Entre los nuevos votantes, por cada persona que tendría intención de votar PP, hay cuatro que votarían PSOE o IU.

Solo el 4% de los anteriores votantes del PP consideran que la situación «política» es buena o muy buena; por el contrario, el 69% encuentra que es «mala» o «muy mala», exactamente el mismo porcentaje que hace cuatro años, cuando gobernaba el señor Rodríguez Zapatero. Repito: situación «política», no económica. La impopularidad del presidente del gobierno es notable y su valoración cae a plomo. Hace cuatro años, al señor Rajoy le otorgaban los barómetros 3,54 puntos; hace dos años, 3,46; ahora 2,44. La valoración de su gobierno marca récords de impopularidad en los registros del CIS.

La composición del actual Parlament está legitimada por las últimas elecciones generales, pero ya no corresponde a la opinión general, según los datos del CIS (que no es una empresa demoscópica, sino un organismo adscrito al Ministerio de la Presidencia). El gobierno popular ha disfrutado de mayoría parlamentaria y ha remitido al BOE, después de los consejos de ministros, unos 35 reales decretos ley. A pesar de estas circunstancias y de esta manera de proceder, soslayando todo consenso político o social, el gobierno ha reconocido que no cumplirá el programa electoral por el que fue elegido y que agravará el que, para el 80% de la población, es uno de los principales problemas que padecemos: el paro.

En democracia, la pérdida de apoyo social y la ineficacia política deberían llevar inmediatamente a la disolución del Parlamento y a la convocatoria de elecciones generales anticipadas.

En democracia…

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“El éxito dependerá de la participación de los movimientos sociales” #FSM

Entrevista con Mimoun Rahmani, del Foro Social de Magreb | Por Sergio Ferrari*

El éxito o fracaso del próximo Foro Social Mundial (FSM) de Túnez (26-30 marzo) dependerá, fundamentalmente, de la capacidad de los movimientos sociales de apropiarse de este espacio abierto y llenarlo con un verdadero contenido transformador. Tesis principal de Mimoun Rahmani, miembro activo del Foro Social del Magreb, quien en esa calidad ha participado en algunos de los espacios preparatorios de Túnez 2013.

“La región del Magreb/Máshrek, principalmente Túnez, Marruecos, Argelia, Egipto, ha protagonizado en los últimos años importantes sublevaciones populares. Es un proceso en marcha, no concluido, que va a exigirnos tiempo y lucha…”, subraya Rahmani, uno de los responsables de ATTAC Marruecos y del Comité para la Anulación de la Deuda del tercer Mundo (CADTM) en ese mismo país.

En ese sentido, la convocatoria de fines de marzo en la capital tunecina que prevé reunir entre 30 y 50 mil participantes —según cálculos estimativos de los organizadores— , “puede tener un impacto significativo si los movimientos sociales más dinámicos de la región, los que protagonizaron los procesos revolucionarios, están presentes”.

Reto no automáticamente asegurado, dado que muchos de esos actores sociales de primera línea, “tienen prioridades de agenda muy específicas y además padecen de muchas limitaciones financieras para desplazarse”, enfatiza Rahmani.

De ahí la importancia que las promesas de los organizadores del FSM 2013 de destinar un porcentaje del presupuesto para facilitar esa participación, realmente se concrete. Según Rahmani en un principio sobre un presupuesto total de en torno de 1 millón y medio de euros se preveía destinar un 15% para un “fondo de solidaridad” para promover la participación.

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Tila para el PP

Francesc J. Hernández | @FrancescJhdez | Dpto. Sociología y Antropología Social UV.

La militancia del Partido Popular debería prepararse una tila y analizar los datos del barómetro del CIS de enero, hecho antes de los escándalos de Bárcenas y Mato.

Entre los votantes del PP, sólo 1 de cada 10 piensa que la situación económica ha mejorado en el último año y únicamente 1 de cada 4 confía en que será mejor dentro de un año. Los votantes populares que piensan que la gestión del gobierno ha sido mala o muy mala (27,0%) superan por poco a los que creen que fue buena o muy buena (26,2%). Los mismos votantes del PP están divididos a partes iguales entre aquellos que depositan en Rajoy mucha o bastante confianza (49,3%) y aquellos a los que el líder ya les inspira poca confianza o ninguna (49,5%).

En cuanto a la intención directa de voto, el PP ya es superado por el PSOE. También, en la suma de intención directa más simpatía de voto y en los futuros nuevos votantes. En un año, los populares han perdido la mitad de la gente que afirmaba que, si mañana fueran las elecciones generales, les votaría. La intención de voto ha pasado del 30,5% de las respuestas del barómetro de hace un año al 15,8% ahora. El descenso (14,7 puntos) es el más grande que ha experimentado ningún partido desde los primeros datos en enero de 1996. Antes del gobierno de Rajoy, el mínimo de intención de voto al PP estaba en el 19,3%, desde julio de 2012, los barómetros sitúan la intención de voto popular por debajo de este umbral y con tendencia menguante. El electorado del PP que mañana no le votaría iría más a la abstención (15,5%) o al voto en blanco (6,6%) que a UPyD (3,2%). Parece que ha finalizado la fidelidad del electorado popular.

Si en lugar de la intención directa, consideramos la estimación de voto que hace el personal técnico del CIS, la situación no es mucho mejor para el partido en el gobierno. A estas alturas, el PP presenta las estimaciones de voto más bajas desde 1996. Si consideramos las tasas interanuales, son negativas en todos los barómetros electorales del período de Rajoy en el gobierno, en las últimas, pierde 10,7 y 7,7 puntos, respectivamente, lo cual es mucho si consideramos que en los 32 barómetros que se hicieron con Aznar en el gobierno, la mayor pérdida interanual fue de 5,1 puntos.

La caída de las expectativas electorales del PP es tan fuerte que también cuestiona el modelo bipartidista. Al llegar Rodríguez Zapatero al gobierno, la intención directa de voto de PSOE y PP sumaban el 64,8% de la muestra. Ahora es apenas la mitad, el 32,8%.

González Pons dijo en noviembre de 2011, acusando al CIS de manipular los datos a favor de Rodríguez Zapatero, que “la cocina del CIS olía a refrito”. Podría explicarnos ahora qué aroma percibe: ¿quizá a líder requemado? ¿tal vez a pérdida de la legitimidad del gobierno?.

Aconsejo tila.

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