La fuerza del hambre

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La indignación me sobrecoge: es la de la impotencia ante estas imágenes reiteradas que abruman la conciencia de un ciudadano recluido entre papeles y libros. Hace 20 o 30 años podía acudir a testimoniar de los dramas que me acuciaban en Sarajevo, Palestina, Chechenia o Argelia. Ahora la vejez me lo impide y contemplo lo que discurre en la pantalla con un amargo reproche al mundo y a mí mismo. Los candidatos a inmigrantes subsaharianos desfilan ante mis ojos revestidos de una agreste belleza moral. ¿Puede una persona ser ilegal, me pregunto, por nacer donde ha nacido? Los que trabajan clandestinamente en España lo hacen en condiciones de precariedad porque hay empresas que se valen de su desamparo para enriquecerse al margen de la legalidad. La próspera economía sumergida vive de esa vulnerabilidad. La naturaleza tiene horror al vacío y el trabajo que rehúsan los ciudadanos de Schengen será ocupado por quienes arriesgan su vida para subsistir y ayudar a sus familias. Al acecho del gran salto en los bosques vecinos de la verja o aupados en ella encarnan el derecho elemental a la vida, el pan y la libertad.

(…)

Texto completo de «La fuerza del hambre» escrito por Juan Goytisolo en El País.

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¿Qué lugar ocupan estas personas en la familia humana?

Se vuelve cada vez más importante para el mundo la pregunta no de cómo alimentar a la humanidad -hay comida suficiente; a menudo sólo se trata de organización y transporte-, sino de qué hacer con la gente. Qué hacer con la presencia en la Tierra de millones de personas. Con su energía sin emplear. Con el potencial que llevan dentro y que nadie parece necesitar. ¿Qué lugar ocupa esa gente en la familia humana? ¿El de miembros de pleno derecho? ¿El de prójimos maltratados? ¿El de intrusos molestos?
—Ryszard Kapuściński, en su libro Ébano (1998)

No encuentro texto mejor para acompañar esta fotografía publicada hoy en diversos medios.
Sí, es una vergüenza.

 

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Impacto de #LaAyudaImporta y camino del #DaTactic2

Las amigas y los amigos de #DaTactic, una acción colectiva que el pasado 8 de abril denunció, mediante el uso inteligente de datos y de las redes sociales, el desmantelamiento de la cooperación al desarrollo, me remiten esta evaluación con los resultados del impacto y con las opiniones del grupo de personas que participamos. Lo comparto contigo.

Aquella fue una experiencia muy positiva por la denuncia realizada, por la creatividad y la inteligencia compartida, por conocer a buena gente; con todas las posibilidades de mejora que surgen y, sobre todo, con todo el agradecimiento a cuantas personas respondisteis a la convocatoria y os implicasteis en multiplicar el mensaje de #LaAyudaImporta.

De la acción a la reflexión y, de nuevo, a la acción. Así, como resultado de la voluntad mayoritaria, por no decir unánime, se ha quedado para un segundo encuentro, previsto para el jueves 22 de mayo.

Será el #DaTactic2 y se sitúa en vísperas de las Elecciones europeas (#EP2014) de ahí que el acento se ponga en potenciar la participación en este proceso que prevé tenga una alta abstención con los consiguientes problemas tanto de legitimidad democrática como de auge del populismo.

Dejó escrito Václav Havel sobre la política que el era «partidario de una política antipolítica. Es decir, de una política que no equivalga a una tecnología del poder y la manipulación con él como una forma de dirección cibernética de los hombres o como un arte de finalidades concretas, prácticas o intrigas, sino de la política como una de las formas de buscar y de conquistar el sentido de la vida; cómo protegerlo y cómo servirle; una política como moralidad practicada; como un servicio a la verdad; como preocupaciones por nuestros prójimos, preocupaciones auténticamente humanas, que se rigen por medidas humanas».

Estamos llamados a participar en la búsqueda del bien común, lo más coherente posible, cada uno de nuestros días.

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El Capital contra el Trabajo

José Luis Segovia | 2013

En los últimos 25 años, hasta la crisis, hemos crecido mucho, pero hemos generado una de las sociedades más desigualitarias de la Unión Europea. En ese contexto, la economía –ciencia de administrar recursos escasos para satisfacer necesidades– ha sido devorada por la crematística –arte especulativo de multiplicar las ganancias sin generar valor añadido–. Esto solo ha sido posible a base de olvidar los fines éticos a los que sirve la economía –ciencia instrumental–, de acabar sofocando las necesidades humanas y de olvidarnos de los derechos humanos de segunda generación. El primer sacrificado ha sido el trabajo, y, por consiguiente, el trabajador, que ha padecido una insufrible dualización: unos, cronificados en el desempleo con prestaciones cada vez más cortas y más escasas y otros, con más horas de trabajo, en peores condiciones y menos sueldo. En suma, el principio de «la primacía del trabajo sobre el capital» ha sido ninguneado. El trabajador [la trabajadora] es ahora un «recurso humano» más. La persona y sus necesidades han sido sofocadas por «los mercados». Con ello han emergido trabajadores prescindibles, incluso trabajadores pobres –el trabajo de muchas horas no garantiza la integración social y los derechos económicos y sociales–, parados crónicos y población sobrante. Unos tienen todo el tiempo del mundo sin tener que hacer y otros no tienen tiempo para nada. Un ataque a la dignidad de la persona en toda regla. Todo ello pone de manifiesto la perversión de este modelo irracional de crecimiento y la indecencia de seguirlo manteniendo.

Más en Ediciones HOAC

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La solidaridad no puede esperar. Ahora #SíToca #DaTactic

La formación para la acción. La colaboración e innovación para compartir conocimiento, estrategias y tácticas en redes sociales. Barcamp + TED + Hackathon… ¿qué es todo esto?

Un grupo de personas vinculadas a las redes, los datos, la acción, la comunicación y la cooperación nos reunimos, durante todo el día de hoy, para analizar el desmantelamiento de las políticas públicas de cooperación, las que permiten mantener la esperanza de muchos «otros». Esas que nunca tocan, pero que te tocan.

En el este aprendizaje compartido, también publicaremos datos, analizaremos redes, formaremos en herramientas, monitorearemos en tiempo real una acción social media y buscaremos tener impacto. Vamos a necesitar todos «los dedos» posibles para hacer visible el abandono de la solidaridad por parte de las instituciones del Estado.

La crisis no es razón para quitar de la agenda política la fraternidad con «el otro».

Hoy, #SíToca

Actualizo
Un texto de @lidiaucher de #DaTactic: Contar lo que importa, no lo que impacta: datos, redes, acción para salvar la cooperación

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Cada día 10

En el País Valenciano hay 696.000 personas desocupadas (EPA 4º trimestre 2013), hombres y mujeres que quieren trabajar y no pueden hacerlo. No se incluyen en esta inmensa cantidad ni las personas desanimadas, que ya no buscan trabajo, ni aquellas otras que han decidido constituir una pequeña empresa. De las personas desocupadas, sólo 292.300 reciben prestación por desempleo. Esto quiere decir que, desde que Rajoy accedió a la presidencia del gobierno, en el País Valenciano hay 55.000 personas desocupadas más y 16.200 perceptores de prestaciones menos. Aunque nos repitan lo contrario, el túnel es más largo y más oscuro para más personas.

La prestación por desempleo se cobra el día 10 de cada mes. Ni las televisiones, ni las radios, ni los periódicos hablan de ello, a pesar del volumen de personas afectadas. Ninguna ofrenda de flores a la virgen, procesión o romería consigue reunir ni la mitad de gente que recoge esta marcha periódica de nuestros parados o paradas a los bancos para cobrar. Y recuérdese que el 58 % de las personas desocupadas (¡3 de cada 5!) no recibe ninguna prestación. Ningún club deportivo tiene tantos socios. Son muchos más que todas las personas que, en un domingo cualquiera, asisten a los campos de fútbol valencianos. Y, sin embargo, silencio absoluto de los medios de comunicación.

El número de personas desocupadas en Valencia es equivalente a más de la mitad de los votantes del PP en las últimas elecciones autonómicas en el País Valenciano y más que tuvo el Partido Socialista . Son más del doble que los votantes de Compromís y Esquerra Unida juntos. Imagínese que los medios de comunicación transmitieran la voz de las personas desempleadas en esa misma proporción. Pero no es así: silencio casi absoluto.

Mejor dicho, se ha instaurado un «mutismo abrumador», concepto que Axel Honneth (El derecho de la libertad, p. 462 ) relaciona acertadamente con los procesos de «pérdida de seguridad y flexibilización» de la esfera del trabajo social. Estos procesos transmiten la falsa impresión de que «el único responsable del destino laboral propio es uno mismo». Lo que ahora sintetizan cínicamente con la noción de «empleabilidad». No existe la «empleabilidad» como una característica personal. La posibilidad de estar ocupado u ocupada depende del entorno laboral: lo saben bien las personas desocupadas o las migrantes. No es lo mismo el País Valenciano que Baden-Württemberg. Y por ello, 1 de cada 4 personas desocupadas desearía aprender alemán, justo el doble de proporción que la población en general, o inglés 10 puntos por encima de la media (barómetro del CIS de febrero 2014).

El día 10 acuérdese de las personas desocupadas. Y todos los demás días del mes, también.

@FrancescJHdez

Cola del Paro. Acuarela en libreta Moleskine

Cola del Paro. Acuarela en libreta Moleskine por @Joseluismasso, en Flickr

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¿Bastará con un portal de #transparencia para superar la opacidad del Gobierno valenciano?

El bagaje de la opacidad: Ocho sentencias y 30 recursos en marcha contra la falta de transparencia del Gobierno Valenciano de Fabra.

Veremos la voluntad política.

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Porque no podemos retroceder ni un paso más… 8 de marzo #DiaInternacionalDeLaMujer

Porque cobramos un 20% menos y muchas hemos tenido que volver obligatoriamente a casa.
Porque se nos utiliza como objetos sexuales, para vender un coche, un desodorante o una lavadora.
Porque se nos responsabiliza de las tareas del hogar, la educación de las criaturas y el cuidado de nuestros mayores.
Porque se nos niega la libertad, tutelando nuestro derecho a decidir como si fuésemos menores de edad.
Porque se nos impone un techo de cristal para que no accedamos a donde se toman las decisiones.
Porque se nos maltrata, se nos dice “tú no puedes, no sabes, no vales”.
Porque somos víctimas de trata, de ablaciones, de casamientos forzosos, propiedad de otros, botines de guerra.
Porque se nos invisibiliza en la Historia, se nos omite en los libros de texto, no cuelgan nuestras obras de los museos.

Porque no podemos retroceder ni un paso más, por eso, tiene sentido seguir conmemorando el día de las mujeres porque si tocan a una, nos tocan a todas.

Así que hagamos un pacto. Un pacto entre mujeres. Mujeres de colores, pensamientos, clases e ideologías. Generemos sinergias y tejamos complicidades.

Hagámoslo también extensible a los hombres, compañeros de lucha, con quienes caminamos de la mano en esa conquista de la igualdad.

Manifiesto del 8 de marzo de 2014 leído en una plaza de Xirivella y extensible para cualquier lugar.

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Hasta siempre, compañero (gracias por el amor)

Narrando nuestra oscuridad se ve claramente la vida.”
“La palabra es una herramienta de lucha.”
—Juan Gelman. (DEP)

Fue, es esta historia, es esta historia, la que nos rompió los nombres familiares y nos ha hecho decirle mamá a una abuela o papá a un abuelo. Fue esta historia, es esta historia, la que nos hace repensar qué es un “héroe”, qué es un mito: lejos de los mitos y los “héroes” intocables, están los hombres y mujeres, compañeros y compañeras, abrazables.

Ahí se va Juan, a alguna reunión con Rodolfo, Paco y otros tantos compañeros. Allá se va Juan, a contarles a los 30.000 que pudo encontrar a su nieta Macarena. Allá va Juan, a contarles a su hijo Marcelo y a su nuera María Claudia cómo es Macarena, cómo es esa vida que no pudieron matar. Se va Juan, a ese tiempo de los pasos eternos, a contarles a nuestros padres y madres que todos ellos siguen vivos en nuestras luchas.

Sigue leyendo… vía @hijos_capital

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En defensa de la democracia en la era digital #DDHH

En los últimos meses, el alcance de la vigilancia masiva se ha convertido en un hecho bien conocido. Con unos cuantos clics de ratón, el Estado puede acceder a nuestros dispositivos móviles, nuestro correo electrónico, nuestras redes sociales y nuestras búsquedas en Internet. Puede seguir la pista de nuestras inclinaciones y actividades políticas y, en colaboración con empresas proveedoras de Internet, puede reunir y almacenar todos nuestros datos y, por tanto, predecir nuestras pautas de consumo y nuestro comportamiento.

El pilar básico de la democracia es la integridad inviolable del individuo. La integridad humana no se limita al cuerpo como un ente físico. Todos los seres humanos tienen derecho a no ser observados ni molestados en sus pensamientos, sus entornos personales y sus comunicaciones.

Este derecho humano fundamental ha quedado anulado y vaciado de contenido por culpa del mal uso de los avances tecnológicos que hacen los Estados y las empresas que llevan a cabo programas masivos de vigilancia.

Una persona vigilada deja de ser libre; una sociedad vigilada deja de ser una democracia. Si queremos que nuestros derechos democráticos sigan teniendo validez, es necesario que se respeten en el espacio virtual además del espacio físico.

—La vigilancia viola la esfera privada y pone en peligro la libertad de pensamiento y de opinión.
—La vigilancia masiva trata a todos los ciudadanos como posibles sospechosos. Anula uno de nuestros triunfos históricos, la presunción de inocencia.
—La vigilancia vuelve transparente al individuo, mientras que el Estado y las empresas actúan en secreto. Como hemos visto, este es un poder del que se abusa sistemáticamente.
—La vigilancia es un robo. Estos datos no son de propiedad pública; nos pertenecen a nosotros. Cuando se utilizan para predecir nuestro comportamiento, nos están robando algo más: el principio del libre albedrío, parte esencial de la libertad democrática.

Exigimos el derecho a que cada ciudadano decida cuáles de sus datos personales pueden —a falta de un procedimiento legal legítimo— reunirse, almacenarse y procesarse, y quién puede hacerlo; a que pueda informarse sobre dónde se almacenan y cómo se emplean sus datos; a lograr que se borren sus datos si se han obtenido y almacenado ilegalmente.
Exigimos a todos los Estados y empresas que respeten estos derechos.
Hacemos un llamamiento a todos los ciudadanos para que se levanten a defender estos derechos.
Hacemos un llamamiento a Naciones Unidas para que reconozca la vital importancia que tiene la protección de los derechos civiles en la era digital y cree una Carta Internacional de Derechos Digitales.
Hacemos un llamamiento a los Gobiernos para que se adhieran a esa Carta.

Si estás de acuerdo, firma y comparte este manifiesto. La defensa de la democracia es innegociable.

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