#ComparteCultura | Recursos accesibles desde la red

Esta recopilación de recursos es obra de @kurioso y está en #ComparteCultura. La lista no hubiera sido posible sin la ayuda de decenas de personas que han compartido sus vicios y costumbres culturales en Twitter. Es básico que juntos luchemos contra una ley española injusta, utópica, que solo busca censurar y generar sentimiento de miedo y culpa; y que no defiende los derechos de todos por igual. Se trata de construir libremente y con las herramientas que nos ha tocado disfrutar, una comunidad capaz de compartir bienes culturales sin ánimo de lucro.

Recuerda:

No hay autores poco consumidos por culpa de la piratería.
Hay malos autores buscando excusas para no adaptarse a una industria más justa.

Si estás de acuerdo, ayuda a compartir esta información en redes sociales, blogs, webs, email…

#ComparteCultura

Música

  • Spotify. Un clásico. Referente para el nuevo modelo de negocio en la industria musical. Una forma de disfrutar de la música gratuitamente con beneficio directo para el autor. También opción de pago muy recomendable para llevarlo en tu dispositivo móvil. Desde que uso esta oferta ‘racional’ no he vuelto a descargar música.
  • Last.fm. El padre de Spotify sigue dando guerra. Música gratuita con una estupenda red social de recomendaciones.
  • Rhapsody. Un servicio de streaming musical tipo ‘Spotify’ pero limitado a territorio norteamericano. Con un pequeño truco podéis disfrutarlo utilizando una IP americana.
  • Deezer. Una de las pioneras en ofrecer música en streaming de manera gratuita. Comenzó a funcionar en 2006 bajo el nombre de BlogMusik. Dice ofrecer un catálogo de 10 millones de pistas. Para disfrutar de su música en AndroidiPad/iPhone hay que pagar la suscripción premium, como en Spotify.
  • Grooveshark. 30 millones de usuarios avalan esta red social que permite buscar y subir música de forma libre y gratuita y sirve también de promoción a artistas noveles. Aquí algunos trucos para descargar la música a tu disco duro y hacer la red más ‘social’.
  • Noisetrade. Una web con miles de discos, completamente gratis y legales, para promocionar a artistas noveles y no tan novatos. Las producciones son buenas y la plataforma está exquisitamente diseñada. Bucear en ella para dejarse llevar solo por la música sin prostituciones comerciales es un deporte imposible de practicar hace años. ¡Practícalo!
  • Gratismusica Foro en el que sus usuarios envían enlaced de megaupload y rapidshare sobre todo tipo de música.
  • Songr es una aplicación (windows) que utiliza 16 buscadores para localizar, reproducir y descargar archivos mp3 y otras fuentes de música como youtube.
  • Jamendo Un clásico. 300.000 temas de música libre, legal e ilimitada de autores dispuestos a compartir su trabajo bajo licencia Creative Commons y dejando fuera al aparato distribuidor.

Sigue leyendo

Ayúdanos a compartir este texto

Barbarie con rostro humano

| Slavoj Zizek |

La reciente expulsión de Francia de los gitanos residentes en su territorio en situación ilegal, a los que se ha deportado a Rumanía, su país de origen, ha suscitado muchas protestas en toda Europa, en medios progresistas y también entre importantes políticos, y no solo de izquierdas. Sin embargo, las expulsiones no se han detenido, y constituyen además la punta de un enorme iceberg que se alza dentro de la política europea. Hace un mes, un libro de Thilo Sarrazin, un directivo de banca considerado políticamente cercano a los socialdemócratas, causó escándalo en Alemania al plantear la tesis de que la nación alemana estaba amenazada por la presencia de demasiados inmigrantes a los que se permitía mantener su identidad cultural. Aunque el libro fue unánimemente censurado, su tremendo impacto pone de relieve que al gran público le dio donde le duele. Incidentes como estos han de evaluarse en el marco de una reorganización a largo plazo del espacio político en Europa occidental y oriental.

Hasta hace poco, el espacio político de los países europeos estaba dominado por dos grandes formaciones que se dirigían al conjunto del cuerpo electoral, es decir, por un partido de centro-derecha (cristianodemócrata, liberal-conservador, popular…) y por otro de centro-izquierda (socialista o socialdemócrata), a los que se añadían pequeñas formaciones (ecologistas o comunistas). En el Oeste tanto como en el Este, los últimos resultados electorales apuntan a la paulatina aparición de otra polaridad. Hay un partido centrista predominante que defiende el capitalismo global, generalmente con un programa cultural liberal (tolerancia hacia el aborto, los derechos de los homosexuales, las minorías religiosas y étnicas, etcétera). A ese partido se opone cada vez con más fuerza alguna formación populista contraria a la inmigración que, en sus márgenes, va acompañada de grupos neofascistas abiertamente racistas. El caso más paradigmático es el de Polonia: tras la desaparición de los ex comunistas, las principales formaciones políticas son el partido liberal, centrista y «antiideológico» del primer ministro Donald Tusk y el partido cristiano conservador de los hermanos Kaczynski. Hay tendencias similares en Holanda, Noruega, Suecia, Hungría… ¿Cómo hemos llegado hasta aquí?

Seguir leyendo en la ‘Cuarta página’.

Ayúdanos a compartir este texto

Época descarriada

«La cultura no es un lujo que podamos permitirnos sólo en las épocas faustas. Su misión es formular las preguntas esenciales. ¿Quiénes somos? ¿Dónde vamos? ¿Qué pretendemos construir? ¿Qué sociedad? ¿Qué civilización? ¿Y basadas en qué valores? ¿Cómo usar los recursos gigantescos que nos brinda la ciencia? ¿Cómo convertirlos en herramientas de libertad y no de servidumbre?

Este papel de la cultura es aún más crucial en épocas descarriadas. Y la nuestra es una época descarriada. Si nos descuidamos, este siglo recién empezado será un siglo de retroceso ético; lo digo con pena, pero no lo digo a la ligera. Será un siglo de progresos científicos y tecnológicos, no cabe duda. Pero será también un siglo de retroceso ético.

Se recrudecen las afirmaciones identitarias, violentas en muchísimas ocasiones y, en muchísimas ocasiones, retrógradas; se debilita la solidaridad entre naciones y dentro de las naciones; pierde fuelle el sueño europeo; se erosionan los valores democráticos; se recurre con excesiva frecuencia a las operaciones militares y a los estados de excepción… Abundan los síntomas.»

Parte del discurso (pdf) de Amin Maalouf, escrito libanés, ayer en Oviedo. Vale la pena leerlo y releerlo unas cuantas veces; recomiéndalo.

Ayúdanos a compartir este texto

No todo lo que brilla es oro

«EEUU se hunde en billones de la deuda que jamás podrá pagar y se mantiene a flote por la venta frenéticamente de alrededor de 2 mil millones $ en bonos del Tesoro a los chinos. 2,8 millones de personas perdieron sus casas en 2009 por la ejecución hipotecaria o embargos bancarios – cerca de 8.000 personas al día – (…)

Se niega a enjuiciar a la administración Bush por crímenes de guerra evidentes, incluido el uso de la tortura, y no ve ninguna razón para desmantelar las leyes secreto de Bush o restaurar el hábeas corpus. Su infraestructura se desmorona. Los déficits de cada estado están empujando a la quiebra y obligando al cierre de todo, desde las escuelas a los parques. Las guerras en Irak y Afganistán, que han despilfarrado miles de millones de dólares, parecen interminables.

Hay 50 millones de estadounidenses en la pobreza real y decenas de millones de estadounidenses en la categoría denominada «cerca de la pobreza». Uno de cada ocho estadounidenses -y uno de cada cuatro niños- dependen de los cupones de alimentos para comer. Y, sin embargo, en medio de todo esto, seguimos siendo un país consumidor… seguimos abrazando la ilusión del progreso inevitable, el éxito personal y la creciente prosperidad. La realidad no se considera un obstáculo para el deseo».

Lo escribe Chris Hedges, premio Pulitzer y reportero de New York Times en su artículo «American Psychosis» . (Vía Adbusters)

Imagen izquerdad de Tom Mihalex/AFP |  derecha de Loe Russell

Imagen izquierda de Tom Mihalex/AFP | derecha de Loe Russell

Ayúdanos a compartir este texto

Invitación urgente a Gelman

Enrique Cerdán Tato

Yo me pensé a Juan Gelman, con una herida de luz en la oscuridad de una dictadura de generales argentinos e ilusionistas, que enlataban carne de hombres y mujeres, con un tiro en la nuca, y la desaparecían por las nubes, por las aguas, por las alcantarillas. Yo me pensé a Juan Gelman viajando por el dolor, y aquí, en estas mismas páginas, hace años, le dejé un aviso envuelto en uno de sus versos, en una de sus certezas: «La furia no me deja solo conmigo. Habrá que recortar la sombra militar». Yo me pensé a Juan Gelman errante por un mundo de silencios, de complicidades, de miedos, de desperdicios, y Juan Gelman empuñó la voz y denunció toda la inmundicia de aquella operación Cóndor que pudría, de tanto asesinato, de tanta tortura, de tanto saqueo, las dictaduras latinoamericanas y la presidencia de Estados Unidos. Y ahora, veo a Juan Gelman vestido de premio Cervantes, en medio de reyes, presidentes, ministros, rectores, pero siempre con la palabra intacta y recia: «(…) Las heridas aún no están cerradas. Laten en el subsuelo de la sociedad como un cáncer sin sosiego. Su único tratamiento es la verdad. Y luego, la justicia (…)«. Por eso, curso esta invitación urgente a Juan Gelman: hoy, en el que fue campo de concentración de Albatera, ahora en el municipio de San Isidro, cientos de personas procedentes de muy diversos lugares, inician unas primeras jornadas de investigación y testimonio, sobre las atrocidades que allí perpetraron las tropas a las órdenes del dictador Franco, sobre miles de republicanos que defendieron la legitimidad, la legalidad y los principios democráticos. Miles de republicanos cosidos por alambre de púas, a una tierra salobre, insalubre, húmeda, erizada de ametralladoras y bayonetas, de hambre, parásitos y desprecio, y bien dispuesta para el sacrificio, el disparo en el pecho y la desaparición.

Sigue leyendo

Ayúdanos a compartir este texto

De pie contra la muerte…

«Hoy celebro nuevamente a una España empeñada en rescatar su memoria histórica, único camino para construir una conciencia cívica sólida que abra las puertas al futuro. Ya no vivimos en la Grecia del siglo V antes de Cristo en que los ciudadanos eran obligados a olvidar por decreto. Esa clase de olvido es imposible. Bien lo sabemos en nuestro Cono Sur.

Para San Agustín, la memoria es un santuario vasto, sin límite, en el que se llama a los recuerdos que a uno se le antojan. Pero hay recuerdos que no necesitan ser llamados y siempre están ahí y muestran su rostro sin descanso. Es el rostro de los seres amados que las dictaduras militares desaparecieron. Pesan en el interior de cada familiar, de cada amigo, de cada compañero de trabajo, alimentan preguntas incesantes: ¿cómo murieron? ¿Quiénes lo mataron? ¿Por qué? ¿Dónde están sus restos para recuperarlos y darles un lugar de homenaje y de memoria? ¿Dónde está la verdad, su verdad? La nuestra es la verdad del sufrimiento. La de los asesinos, la cobardía del silencio. Así prolongan la impunidad de sus crímenes y la convierten en impunidad dos veces.

Enterrar a sus muertos es una ley no escrita, dice Antígona, una ley fija siempre, inmutable, que no es una ley de hoy sino una ley eterna que nadie sabe cuándo comenzó a regir. “¡Iba yo a pisotear esas leyes venerables, impuestas por los dioses, ante la antojadiza voluntad de un hombre, fuera el que fuera!”, exclama. Así habla de y con los familiares de desaparecidos bajo las dictaduras militares que devastaron nuestros países. Y los hombres no han logrado aún lo que Medea pedía: curar el infortunio con el canto.

Hay quienes vilipendian este esfuerzo de memoria. Dicen que no hay que remover el pasado, que no hay que tener ojos en la nuca, que hay que mirar hacia adelante y no encarnizarse en reabrir viejas heridas. Están perfectamente equivocados. Las heridas aún no están cerradas. Laten en el subsuelo de la sociedad como un cáncer sin sosiego. Su único tratamiento es la verdad. Y luego, la justicia. Sólo así es posible el olvido verdadero. La memoria es memoria si es presente y así como Don Quijote limpiaba sus armas, hay que limpiar el pasado para que entre en su pasado. Y sospecho que no pocos de quienes preconizan la destitución del pasado en general, en realidad quieren la destitución de su pasado en particular.»

Todo el discurso de Juan Gelman, al recibir el Premio Cervantes, está en la bitácora de Gelman.

Ayúdanos a compartir este texto