A la huelga por decencia #14N
Abraham Canales. Seguir a @otromundoesposi
| 13 nov 2012 |
1.- La decisión de apoyar e implicarme en una huelga general, es parte de la toma de conciencia individual ante una realidad y una problemática colectiva, ejerciendo con ello, un derecho legítimo y legitimado.
2.- Más allá de compartir las razones, que las hay, con sólo mirar el entorno personal y el ambiental (mi barrio, por ejemplo), podemos comprobar las magnitud del dolor provocado por unas políticas antisociales y de recortes que, además, han fracasado no resolviendo las mayores aspiraciones de la gente: empleo, servicios públicos de calidad, cooperación, igualdad, etc.
3.- Estas políticas aprobadas por el Gobierno de España, y con un seguidismo mayoritario de los gobiernos autonómicos, sitúan a la persona en un plano secundario. Solos los factores económicos —la ciencia más inexacta— están siendo primados y puestos de relevancia en la gestión de la plaza pública, en la gestión de la polis.
4.- Los desequilibrios y las desigualdades se acentúan, los males sociales se agudiza; el reparto de las cargas para atajar las soluciones basculan hacia la parte que menor responsabilidad ha tenido en el origen de esta crisis integral.
5.- Con todo ello, la política se debilita. Mas que porque los centros de decisiones se alejen de la ciudad, porque la política se desentiende de las soluciones reales que la gente necesita. El desapego es mayor y la desconfianza crece cuando se debilita la relación entre representados y representantes. La política como solución, se desliza por una pendiente peligrosa, camino de convertirse en un problema mayor.
6.- Es un momento para expresar nuestra solidaridad. Desde lo global, con un llamamiento a la movilización de todas las trabajadoras y los trabajadores europeos, a lo local en mi centro de trabajo. De los que estamos trabajando, por los que no pueden hacerlo aunque quieran. De solidaridad efectiva entre generaciones. De solidaridad manifiesta y manifestada. Es una tarea común de todos y para todos.
7.- Es el momento de la ciudadanía. El modelo laboral y social esta en juego y tenemos que defenderlo. Ayer compré lo de mañana, avisé al colegio de que mi hijo y mi hija no irán a clase. Participaré en un piquete informativo; llevaré cámara de fotos, mi teléfono móvil y mi tableta para contar con texto, con imágenes y con vídeo todo cuanto suceda a mi alrededor. Por la tarde, acudiremos a la manifestación, junto a milles de personas en la ciudad, en todo el estado, en toda Europa.
8. Aspiro a vivir en una sociedad más acorde con lo que Avishai Margalit denominó como sociedad decente “aquella cuyas instituciones no humillan a las personas sujetas a su autoridad, y cuyos ciudadanos no se humillan unos a otros.”. Voy a la huelga por decencia.





























