Los filósofos europeos reclaman la puesta en libertad de #PussyRiot

Igor Mukhin (cc) Wikimedia Commons

Igor Mukhin (cc) Wikimedia Commons

Una iniciativa de Philosophie Magazine.

Por cantar una “oración punk” contra Vladimir Putin en la catedral de Cristo Salvador de Moscú, Nadia Tolokonnikova y Maria Alekhina, del colectivo Pussy Riot, fueron condenadas en agosto de 2012 a dos años de arresto en una “colonia carcelaria” por “vandalismo motivado por el odio religioso”. Después de haber denunciado las condiciones inhumanas de la prisión y de haber iniciado una huelga de hambre, Nadia Tolokonnikova, de 24 años y madre de una niña de cinco, fue trasladada a 4.000 kilómetros de Mordovia, a la región de Krasnoyarsk, en Siberia. Según Vladimir Loukine, comisario de Derechos Humanos ruso, “cumplir su condena en esta región contribuirá a su resocialización”.

Es un lenguaje que no habíamos oído en Rusia desde la era soviética y su caza a todo el que se aparta de la norma. De hecho, la cantante de Pussy Riot se ha convertido en un símbolo de los oprimidos por el régimen: gais acosados en nombre de la lucha ahora legalizada contra la “propaganda” homosexual, trabajadores inmigrantes explotados y maltratados en las obras de Sotchi y otros lugares, penalización de la retórica antirreligiosa, víctimas de daños ecológicos causados por proyectos de construcción emprendidos sin consultar a los residentes, la oposición amordazada, ONG perseguidas… Ante estas violaciones cada vez más numerosas de los derechos humanos, Europa ha guardado un silencio asombroso.

En una carta dirigida desde su celda al filósofo Slavoj Zizek, Nadia Tolokonnikova critica la complacencia de los Gobiernos occidentales con las políticas represivas y destructoras de la libertad de Vladimir Putin. En concreto, escribe en Philosophie Magazine (noviembre de 2013): “El boicot a los Juegos Olímpicos de Sotchi en 2014 sería percibido como un gesto ético”. A petición de Philosophie Magazine, nosotros, los intelectuales europeos, hacemos un llamamiento a nuestros Gobiernos y a toda Europa para que rompan con su actitud de tolerancia culpable y presionen al Gobierno de Vladimir Putin para que libere inmediatamente a Nadia Tolokonnikova y a Maria Alekhina. Rusia es una república constitucional y miembro permanente del Consejo de Seguridad de Naciones Unidas. Ha firmado la Convención Europea para la Protección de los Derechos Humanos y las Libertades Fundamentales. Ahora que se acercan los Juegos Olímpicos este mes de febrero, ha llegado el momento de dirigirle un recordatorio.

Elisabeth Badinter, Pascal Bruckner, Alain Finkielkraut, Marcel Gauchet, André Glucksmann, Agnès Heller, Axel Honneth, Claude Lanzmann, Edgar Morin, Antonio Negri, Hartmut Rosa, Fernando Savater, Richard Sennett, Bernard Stiegler, Gianni Vattimo y Slavoj Zizek.

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Aprietan las muertas que se agolpan en una fría estadística… #25N

Asesinan a una mujer. A otra. Otra. Otra. Caen como gotas del cielo. Primero minúsculas, insignificantes, luego molestas si alguna te cae en el ojo, y, cuando aprieta, la mayoría corre a resguardarse.

Ahora aprieta.
Aprietan las muertas que se agolpan en una fría estadística del ministerio.
Aprietan las que callan porque la crisis las tiene atadas a la pata de la cama.
Aprietan las que no saben poner nombre a lo que les pasa.
Aprietan las que siguen dando la voz de alarma.

Cada presupuesto que recortamos, cada ley que acaba en papel mojado, cada casa de acogida que cerramos, cada gesto machista que minimizamos, cada asesinato que olvidamos. Todo eso, cuenta. La acción política cuenta, la sensibilización ciudadana cuenta, lo que digan o silencien los medios de comunicación cuenta, la educación que reciben nuestras criaturas, nuestra juventud, los valores que les transmitimos, cuenta. Estar esta noche aquí, también cuenta.

Comprometámonos a erradicar la desigualdad. Esa desigualdad que provoca la violencia estructural que sufrimos las mujeres. Comprometámonos a que nuestras acciones, nuestros gestos, sean como cada una de estas velas. Como diría Galeano, pequeños fueguitos, unos grandes, otros chicos, de todos los colores. De fuego sereno, de fuego loco, fuego bobo, fueguitos que, juntos, iluminan toda la plaza.

 

[Este es el manifiesto leído, con motivo del 25N, en una plaza cualquiera…]

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Una agresión sin precedentes #19J #somosmás #alacalle

 

Manifiesto social y sindical contra los recortes

Para este gobierno no hay límite en los recortes. Los aprobados en el Consejo de Ministros del 13 de julio no serán los últimos. Quieren acabar con todo. Y lo quieren hacer a costa de los de siempre: personas en paro, empleadas y empleados públicos, pensionistas, jóvenes, mujeres e inmigrantes. En su agenda de recortes no figuran las grandes corporaciones empresariales o las rentas más altas. No conviene molestar a los amigos.

En el Congreso de los Diputados, primero, y en Consejo de Ministros, después, el Gobierno ha aprobado el mayor paquete de recortes que se recuerda en democracia. Una agresión sin precedentes, no ya a los derechos de trabajadores y ciudadanos, sino a los fundamentos de la Constitución, y a la propia democracia. Una agresión de consecuencias laborales, sociales, económicas y políticas que ha de tener la respuesta social y sindical adecuada.

El presidente del Gobierno presumió hace tan solo unas semanas de no dejarse presionar por los mercados financieros y las autoridades comunitarias. “En todo caso, he sido yo el que los ha presionado a ellos”, respondió ufano a las preguntas de los informadores. Su cinismo es insuperable. En poco más de quince días, ha acudido raudo a cumplir con las exigencias de Bruselas y ha precipitado la aprobación de cuantos recortes le han indicado, sin que se resquebrajen sus convicciones morales. Al contrario, si nos atenemos a la puesta en escena de las medidas anunciadas -sonrisa, aplausos de la bancada de la derecha y vulgares desprecios de la diputada Fabra incluidos- cabe deducir que, además de sentido de la justicia, a este Gobierno le hace falta una buena dosis de humildad y sensibilidad hacia los sectores más débiles de la sociedad.

De su paquete de recortes, únicamente se salvan los poderosos. Justamente aquellos que más deberían contribuir a superar la crisis y hacer frente a la situación que estamos viviendo. Personas en paro, asalariados, empleadas y empleados públicos, pensionistas, y personas dependientes han sido siempre el blanco preferido del Ejecutivo. Y en esta ocasión no iba a ser menos. El Gobierno vuelve a cargar contra la función pública, a cuyos trabajadores criminaliza, no sin antes eliminar su paga de navidad y reducir sus días de libre disposición; hace más
difícil la vida a las personas en paro, recortando sus prestaciones cuando más lo necesitan y empujando a muchas de ellas a la exclusión social y la pobreza; anuncia inminentes recortes en el sistema público de pensiones; y en su particular agenda de políticas antisociales, asesta un casi definitivo golpe a las personas dependientes y a quienes les atienden.

Por si ello resultara insuficiente, el Gobierno confirma el desmantelamiento de las empresas públicas, aplica una nueva revisión de las tarifas energéticas y baja dos puntos las cotizaciones sociales a los empresarios, lo que afectará a la viabilidad del sistema público de pensiones, algo que quizás pretendan equilibrar -que cruel sarcasmo- con los recortes anunciados a los futuros pensionistas.

En este contexto, la decisión de incrementar el IVA, un impuesto muy injusto porque grava igual a rentas bajas que altas, contraerá aun más el consumo y prolongará la recesión económica. Y la pregunta es inevitable: ¿Para qué elegimos un Gobierno que se saca de la manga un programa oculto y estafa así a la ciudadanía? ¿Qué nos va a quedar del estado social?

Llueve sobre mojado. Desde el primer día, este Gobierno no ha parado de decretar recortes, de despreciar las alternativas del movimiento sindical. Ha gobernado a golpe de decreto lo que deriva en un creciente deterioro de las instituciones democráticas. Invaden la autonomía municipal y las competencias de CCAA, sin importarles el descrédito de la política y la democracia, objetivo que tanto gusta a un sector de la derecha más extrema. Estas medidas vienen a sumarse a la reforma laboral que vulnera la negociación colectiva, recorta derechos y facilita aun más el despido, incrementando las cifras de paro. Dice hacerlo para incentivar la actividad económica, la única capaz de generar empleo; pero la economía sigue estancada y la recesión más fuerte que nunca. Con estas medidas, la situación económica empeorará y el paro superará los 6 millones de personas a finales de 2012.

Recurriremos a todos los instrumentos legales a nuestro alcance para responder a estas medidas. Antes de que acabe el mes de julio celebraremos una Cumbre Social y Sindical para decidir el calendario de movilizaciones. Convocaremos acciones concretas y sectoriales; implicaremos a todos los colectivos que sufren los recortes; haremos confluir la movilización laboral y ciudadana; prepararemos una gran marcha sobre Madrid en septiembre; emplazaremos al Gobierno para que celebre un referéndum a fin de que trabajadores y ciudadanos se pronuncien sobre los recortes; si rechaza la iniciativa será el movimiento social y sindical el que organice una consulta popular, y de acuerdo con el resultado, active la respuesta de movilización más adecuada.

Ante la decisión del Gobierno de desmantelar el Estado de bienestar, no vamos a permitirlo, no van a cesar las movilizaciones. Hay otra política, han de pagar los que más tienen.

Twitter #19J #somosmas #alacalle

[gview file=”http://www.ccoo.es/comunes/recursos/1/1381230-Relacion_de_manifestaciones_del_19_de_julio.pdf”]

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¡Somos Europa! Manifiesto para reconstruir Europa desde la base

He apoyado  este
manifiesto con mi firma

¡Un Año Europeo del Voluntariado para Todos —para taxistas, enfermeras, obreros industriales, dentistas, maestros, periodistas, estudiantes, pensionistas— como respuesta a la crisis del euro!

Nunca antes de ahora habían recibido los jóvenes de Europa una mejor educación. Sin embargo, uno de cada cuatro europeos menores de 25 años está sin empleo. En diversos lugares, jóvenes que no se sienten representados han levantado campamentos y han hecho públicas sus protestas. Sus métodos no son violentos, pero sus exigencias de justicia social son muy potentes, ya sea en España, en Portugal, en los países norteafricanos, en ciudades de Estados Unidos o en Moscú. Les une la ira ante un sistema político que rescata bancos con deudas exorbitantes mientras al propio tiempo dilapida el futuro de sus jóvenes. Si las esperanzas de las generaciones más jóvenes de europeos son sacrificadas en el altar de la crisis del euro, el tan admirado modelo europeo también fracasará.

El presidente de Estados Unidos John F. Kennedy sorprendió al mundo con su idea de crear, mediante voluntarios, un Cuerpo de Paz: “No preguntes lo que tu país puede hacer por ti, sino qué puedes hacer tú por tu país”.

Esa es la razón por la que pedimos a la Comisión Europea y a los gobiernos nacionales, al Parlamento Europeo y a los parlamentos nacionales que promuevan una Europa de ciudadanos que trabajen activamente, y garanticen los requisitos financieros y legales, para el Año Europeo del Voluntariado para Todos como un modelo contrario a la Europa establecida de arriba abajo, esa Europa de las élites y de los tecnócratas que ha prevalecido hasta ahora.

El propósito es el de hacer más democráticas a las democracias nacionales para así reconstruir Europa en consonancia con la proclama: “No preguntes lo que Europa puede hacer por ti, sino qué puedes hacer tú por Europa ¡Haciendo Europa!

Ningún pensador —desde Jean Jacques Rousseau a Jürgen Habermas— quiso nunca una democracia que solamente consistiera en poder votar periódicamente. La crisis de la deuda que actualmente está desgarrando a Europa no es simplemente un problema económico sino también un problema político. Necesitamos de una sociedad civil europea y de las perspectivas de las generaciones más jóvenes si queremos solucionar los asuntos candentes de hoy. No podemos permitirnos dejar que Europa se transforme en el objetivo de un movimiento de ciudadanos indignados contra una Europa sin europeos.

El Año Europeo del Voluntariado para Todos no se ha diseñado simplemente para tapar huecos. No está concebido como una hoja de parra institucional para los fracasos europeos. Consiste por el contrario en una organización de auto-ayuda de desobediencia creativa, como una fuerza compensatoria del poder de las élites europeas y nacionales existente en la política y los negocios. Que ofrece la posibilidad de esperanza y resistencia frente a una falta de visión de futuro institucionalizada. El Año Europeo del Voluntariado para Todos es un acto de autoafirmación de la sociedad civil europea. No configura un sistema de limosnas para la juventud desempleada. Puede utilizarse para volver a aprovechar la creatividad política y la legitimidad necesarias para construir una nueva constitución en la que se participe activamente desde su base.

La libertad política no puede sobrevivir en una atmósfera de temor. Solo prospera y consigue establecerse allí donde la gente tiene un techo que le protege y sabe cómo va a vivir mañana y durante su vejez. Por eso el Año Europeo del Voluntariado para Todos necesita de una sólida base financiera. Solicitamos del empresariado europeo que haga su pertinente contribución.

Europa: ¿“refugio” o “fortaleza”? Durante las pasadas décadas hemos asistido al auge de la cultura política del encastillamiento, cuyo objetivo es el de defender a Europa frente “al otro” (aquellos a quienes se etiqueta de potenciales enemigos y delincuentes). Pero Europa, la cuna de los derechos humanos, ha sido considerada históricamente como un refugio, un lugar en el que quienes huyen de la violencia y la persecución pueden sentirse seguros. Es esta idea de Europa como refugio y no como fortaleza la que necesita ser revitalizada y puesta en práctica en esa reconstrucción de Europa de abajo arriba. La identidad política europea depende tanto de una mirada introspectiva como hacia el exterior. La sociedad civil europea solamente será una realidad cuando sus ciudadanos aprendan a ver con los ojos ajenos.

Si Europa quiere desarrollar una cultura de abajo arriba, esta será el resultado de las nuevas formas de acción cívica que tienen lugar en las redes transnacionales. Campañas de alcance global y europeo que se desarrollan en ámbitos para cuyos problemas los Estados nacionales no son capaces de ofrecer soluciones adecuadas: degradación ambiental, cambio climático, flujos migratorios y de refugiados, xenofobia, así como también en los diferentes campos de las Artes. Es preciso acordar un nuevo contrato entre el Estado, la Unión Europea, las estructuras políticas de la sociedad civil, el mercado, la seguridad social y la sostenibilidad.

¿Qué tiene de bueno Europa? ¿Cuál es el valor de Europa para nosotros? ¿En qué modelo podría y debería basarse la Europa del siglo XXI? Para nosotros ser europeos es ser capaces de mirarnos a nosotros mismos y de ser autocríticos. Europa es un laboratorio de ideas políticas y sociales que sencillamente no existen en otra parte. La identidad europea es el producto del diálogo y la discrepancia entre muchas culturas políticas diferentes: las del Citoyen, el Citizen, el Staatsbürger, el Burgermatschappij, el Ciudadano, el Opywatel, el Politis, etc. Europa tiene que ver también con la ironía; con ser capaces de reírnos de nosotros mismos.

No hay mejor manera de colmar a Europa de vida y de risa que mediante el esfuerzo conjunto de los europeos de a pie actuando en su propio nombre.

Promotores  | Ulrich Beck y Daniel Cohn-Bendit.

Por favor, apoye esta iniciativa con su firma

Primeros firmantes | Jerzy Baszynski, periodista; Zygmunt Bauman, filósofo; Daniel Cohn-Bendit, miembro del Parlamento europeo; Patrice Chéreau, director de teatro y cine; Jacques Delors, antiguo presidente de la UE; Umberto Eco, escritor; Olafur Eliasson, artista; Jürgen Flimm, director de la Ópera de Berlín; Anthony Giddens, politólogo y sociólogo; Jürgen Habermas, filósofo; ThorbjØrn Jagland, presidente del Comité noruego del Premio Nobel; Mary Kaldor, politóloga; Adam Krzeminski, escritor y periodista; Navid Kermani, islamista y escritor; Michael Krüger, escritor y editor; Robert Menasse, escritor; Adam Michnik, periodista, redactor jefe de Gazeta Wiborcza; Nils Muiznieks, comisionado para los derechos humanos en el Consejo de Europa; Herta Müller, Premio Nobel de Literatura, 2009; Hans Ulrich Obrist, director de la Serpentine Gallery, Londres; Thomas Ostermeier, director de la Schaubühne de Berlín; Saskia Sassen, socióloga; Helmut Schmidt, antiguo canciller de la República Federal Alemana; Martin Schulz, presidente del Parlamento Europeo; Henning Schulte-Noelle, presidente del Consejo Supervisor de Allianz SE; Richard Sennett, sociólogo y escritor; Javier Solana, antiguo Secretario General de la OTAN y Alto Representante de la UE para la Política Exterior y de Seguridad; Michael Thoss, Allianz Kulturstiftung; Vaira Vike-Freiberga, antigua presidenta de Letonia; Christina Weiss, antigua ministra de Cultura de Alemania; Bob Wilson, artista y director de teatro.

Traducción | Juan Ramón Azaola.

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¿Nuevo capitalismo?

Ha llegado el momento del cambio a escala pública e individual. Ha llegado el momento de la justicia

La crisis financiera esta de nuevo aquí destrozando nuestras economías, golpeando nuestras vidas. En la última década sus sacudidas han sido cada vez más frecuentes y dramáticas. Asia Oriental, Argentina, Turquía, Brasil, Rusia, la hecatombe de la Nueva Economía, prueban que no se trata de accidentes fortuitos de coyuntura que transcurren en la superficie de la vida económica, sino que están inscritos en el corazón mismo del sistema.

Esas rupturas que han acabado produciendo una funesta contracción de la vida económica actual, con el aumento del desempleo y la generalización de la desigualdad, señalan la quiebra del capitalismo financiero y significan la definitiva anquilosis del orden económico mundial en que vivimos. Hay pues que transformarlo radicalmente.

En la entrevista con el Presidente Bush, Durao Barroso, Presidente de la Comisión Europea, ha declarado que la presente crisis debe conducir a “un nuevo orden económico mundial“, lo que es aceptable, si éste nuevo orden se orienta por los principios democráticos -que nunca debieron abandonarse – de la justicia, libertad, igualdad y solidaridad.

Las “leyes del mercado” han conducido a una situación caótica que ha requerido un “rescate” de miles de millones de dólares, de tal modo que, como se ha resumido acertadamente, “se han privatizado las ganancias y se han socializado las pérdidas”. Han encontrado ayuda para los culpables y no para las víctimas. Es una ocasión histórica única para redefinir el sistema económico mundial en favor de la justicia social.

No había dinero para los fondos del Sida, ni de la alimentación mundial… y ahora ha resultado que, en un auténtico torrente financiero, sí que había fondos para no acabar de hundirse los mismos que, favoreciendo excesivamente las burbujas informáticas y de la construcción, han hundido el andamiaje económico mundial de la “globalización“.

Por eso es totalmente desacertado que el Presidente Sarkozy haya hablado de realizar todos estos esfuerzos con cargo a los contribuyentes “para un nuevo capitalismo”!… y que el Presidente Bush, como era de esperar en él, haya añadido que debe salvaguardarse “la libertad de mercado” (¡sin que desaparezcan los subsidios agrícolas!)…

No: ahora debemos ser “rescatados” los ciudadanos, favoreciendo con rapidez y valentía la transición desde una economía de guerra a una economía de desarrollo global, en que esa vergüenza colectiva de inversión en armas de 3 mil millones de dólares al día, al tiempo que mueren de hambre más de 60 mil personas, sea superada. Una economía de desarrollo que elimine la abusiva explotación de los recursos naturales que tiene lugar en la actualidad (petróleo, gas, minerales, coltán…) y se apliquen normas vigiladas por unas Naciones Unidas refundadas -que incluyan al fondo Monetario Internacional, al Banco Mundial “para la reconstrucción y el desarrollo” y a la Organización Mundial del Comercio, que no sea un club privado de naciones, sino una institución de la ONU- que dispongan de los medios personales, humanos y técnicos necesarios para ejercer su autoridad jurídica y ética eficazmente.

Inversiones en energías renovables, en la producción de alimentos (agricultura y acuicultura), en la obtención y conducción de agua, en salud, educación, vivienda,… para que el “nuevo orden económico” sea, por fin, democrático y beneficie a la gente. ¡El engaño de la globalización y de la economía de mercado debe terminarse! La sociedad civil ya no será espectador resignado y, si es preciso, pondrá de manifiesto todo el poder ciudadano que hoy, con las modernas tecnologías de la comunicación, posee.

¿”Nuevo capitalismo”?. No!

Ha llegado el momento del cambio a escala pública e individual. Ha llegado el momento de la justicia.

1. Federico Mayor Zaragoza
2. Francisco Altemir
3. José Saramago
4. Roberto Savio
5. Mario Soares
6. José Vidal Beneyto

Me sumo a este manifiesto, visto en el Cuaderno de Saramago.

7. Abraham Canales

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