El Capital contra el Trabajo

José Luis Segovia | 2013

En los últimos 25 años, hasta la crisis, hemos crecido mucho, pero hemos generado una de las sociedades más desigualitarias de la Unión Europea. En ese contexto, la economía –ciencia de administrar recursos escasos para satisfacer necesidades– ha sido devorada por la crematística –arte especulativo de multiplicar las ganancias sin generar valor añadido–. Esto solo ha sido posible a base de olvidar los fines éticos a los que sirve la economía –ciencia instrumental–, de acabar sofocando las necesidades humanas y de olvidarnos de los derechos humanos de segunda generación. El primer sacrificado ha sido el trabajo, y, por consiguiente, el trabajador, que ha padecido una insufrible dualización: unos, cronificados en el desempleo con prestaciones cada vez más cortas y más escasas y otros, con más horas de trabajo, en peores condiciones y menos sueldo. En suma, el principio de «la primacía del trabajo sobre el capital» ha sido ninguneado. El trabajador [la trabajadora] es ahora un «recurso humano» más. La persona y sus necesidades han sido sofocadas por «los mercados». Con ello han emergido trabajadores prescindibles, incluso trabajadores pobres –el trabajo de muchas horas no garantiza la integración social y los derechos económicos y sociales–, parados crónicos y población sobrante. Unos tienen todo el tiempo del mundo sin tener que hacer y otros no tienen tiempo para nada. Un ataque a la dignidad de la persona en toda regla. Todo ello pone de manifiesto la perversión de este modelo irracional de crecimiento y la indecencia de seguirlo manteniendo.

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El trabajo en el mundo #7OCT

Estudio de la OIT que analiza la situación mundial del empleo, cinco años después del comienzo de la crisis financiera mundial. Publico la parte que examina a España.

El nivel de empleo en España es aproximadamente el mismo que hace una década y el desempleo ha alcanzado un récord histórico…

El empleo en España disminuyó en 322 mil personas en el primer trimestre de 2013, lo cual supone 16,6 millones de personas, un nivel ligeramente inferior al del primer trimestre de 2003 (16,9 millones). Al mismo tiempo, la población activa creció desde 19,2 millones en 2003 a 22,8 millones en 2013 (INE).

En el cuarto trimestre de 2012, la tasa de desempleo llegó al 26%, es decir, 3,1 puntos porcentuales por encima del valor de un año antes, lo cual supone uno de los mayores incrementos registrados en Europa con la excepción de Grecia. Los últimos datos disponibles para España muestran una tasa de desempleo aún mayor para el primer trimestre de 2013, un 27,1%, con lo que el nivel de desempleo alcanza un récord histórico ligeramente por encima de los 6 millones de personas.

El desempleo afecta en especial a aquellos trabajadores más vulnerables, como los jóvenes y los inmigrantes. La tasa de desempleo juvenil (16 a 24 años) ascendió hasta situarse en el 57,2 por ciento en el primer trimestre de 2013 y la correspondiente a trabajadores extranjeros llegó al 39,1 por ciento. Asimismo, el 46,8 por ciento de los desempleados han permanecido sin empleo durante un periodo superior al año.

En términos de la calidad del empleo, España tuvo un 22,1 por ciento de trabajadores con contrato temporal en el primer trimestre de 2013, uno de los valores más elevados de Europa. Más del 90 por ciento del empleo temporal en España es de carácter involuntario.

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Trabajadores y trabajadoras pobres y empobrecimiento en España

Estudio “Trabajadores pobres y empobrecimiento en España” realizado por Jorge Aragón, Jesús Cruces, Luis de la Fuente, Alicia Martínez, Amaia Otaegui y Elvira S. Llopis. Destaco algunas de las demoledoras conclusiones:

 El acceso al empleo ya no es una salvaguarda ante las situaciones de pobreza.

 En el proceso de empobrecimiento (…)  está asociado fundamentalmente a la precariedad laboral y socioeconómica.

 Las erróneas e injustas medidas tomadas –laborales, de protección social y recorte de servicios públicos– contribuyen al incremento de trabajadores y trabajadoras pobres.

 Consolida procesos irreversibles: la malnutrición infantil, la insalubridad de las condiciones de vida, la reducción de la atención y cuidado de la salud, la atención descualificada de las personas en situación de dependencia, la deprivación cultural…

 El crecimiento económico de los últimos años no ha sido capaz de reducir las tasas de pobreza por debajo de la media europea, y ha configurado un mercado de trabajo, un modelo productivo y un modelo social muy vulnerables a los cambios de ciclo y que ha saltado hecho añicos al estallar la crisis.

 Se está produciendo una fuerte presión a la baja de las condiciones laborales de la población trabajadora. La alta precariedad del empleo, que sigue siendo una característica del mercado de trabajo en España, la reducción de los salarios o la prolongación de la jornada de trabajo son algunos de los elementos que ponen de relieve esta tendencia. A ello se añaden los cambios que se están produciendo en el marco de relaciones laborales de España, que modifican sustancialmente las relaciones de poder y los ámbitos y capacidad de la negociación, (dando más poder al empresariado), y con ello, obstaculizan la capacidad de asegurar la calidad de trabajo y de vida de las personas.

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Nada más falta que también se hunda la esperanza #7OYoVoy #wddw

En la europea Viena de aquel noviembre de 2006, como resultado la fusión de la CIOLS y la CMT, se constituyó la Confederación Sindical Internacional (CSI – @ituc), la respuesta del sindicalismo mundial a los desequilibrios e injusticias de la globalización. Aquel histórico acto, legitimado por más 180 millones de trabajadores y trabajadoras afiliadas, de tres centenares de organizaciones nacionales y sectoriales en 170 países, acordó por unanimidad pasar a la acción con la convocatoria a escala planetaria del 7 de octubre como Jornada Mundial por el Trabajo Decente. Dos años después del acuerdo, se realizó la primera de ellas reclamando trabajo decente, la universalización del trabajo con derechos, luchar contra la pobreza y la desigualdad y ejercer la solidaridad internacional.

Desde entonces, el mundo del trabajo junto con organizaciones sociales denuncian las situaciones de explotación y pobreza, de falta de derechos y de la necesidad de comprometerse con la mayor aspiración de la gente, reclamando a los gobiernos la  “dignificación del trabajo, de la internacionalización de los derechos laborales y del desprestigio de unas condiciones económicas de explotación que, con la coartada del progreso y la modernidad, agravan la realidad de un mundo injusto, insolidario y desamparado“. (2009, 2010 y 2011).

Este año, la crisis económica, social, política e institucional que acampa en Europa y con mayor impacto en España, las organizaciones adheridas a la Cumbre Social (@SocialcumbreS), reclaman medidas más justas, equilibradas en el reparto de responsabilidades y esfuerzos, orientadas a la protección de las personas, a la defensa de los servicios públicos esenciales y al crecimiento económico en contraposición a las medidas de austeridad y de recortes que tanto sufrimiento innecesario genera en millones de personas y que están desmontando los servicios más esenciales para la ciudadanía: la sanidad, la educación, la protección social, la cooperación internacional o las políticas de igualdad. Los Presupuestos Generales del Estado para 2013, presentados en su fase de discusión por el Gobierno, siguen por la senda de “más paro, más recortes, menos protección social“.

Por ello, la Cumbre Social convoca movilizaciones el domingo 7 de octubre “para expresar el rechazo a estos presupuestos y para exigir una salida de la crisis que garantice la reactivación económica, la generación de empleo, la recuperación de la protección social y de nuestro mermado Estado del Bienestar“. Este es el mapa de convocatorias.

Mapa más grande.

Las reclamaciones que fundamentaron la Jornada Mundial por el Trabajo Decente, no solo siguen vigentes, sino que se han acentuado en todo el globo. Nada más falta que también se hunda la esperanza. Pasa a la acción y haz correr la voz.

En twitter:  #7OYoVoy#wddw |

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